Marcelo Torres, de desafiar en las urnas a “La Gata” a enfrentar a la justicia

Sociólogo de la Universidad Nacional, cofundador del MOIR y líder del Partido de los Trabajadores, el exalcalde de Magangué está en líos por un convenio para alimentación de menores y apoyo a madres gestantes. ¿Persecución política o lucha efectiva contra la corrupción?

El exalcalde de Magangué (Bolívar), Marcelo Torres. Archivo

El martes pasado, por orden del juez segundo promiscuo de Magangué (Bolívar), Marcelo Torres Benavides fue enviado al Pabellón Especial para Servidores Públicos de la cárcel La Picota en Bogotá. La Fiscalía le imputa los delitos de peculado por apropiación, celebración de contrato sin cumplimiento de los requisitos legales y falsedad ideológica en documento público.

Todo tiene que ver con las supuestas irregularidades en la suscripción de un convenio por más de mil millones de pesos con la cooperativa Coomsalud, para la atención alimentaria de infantes entre los cero y cinco años de edad, y apoyo a madres gestantes, en 2015, cuando era alcalde de Magangué. Según el juez, dicho contrato, que fue respaldado con dineros de regalías, aparentemente no tuvo en cuenta las obligaciones que fija la ley. Además, se habría pagado y no se ejecutó.

La semana pasada, cuando la Fiscalía anunció la imputación de cargos contra Torres, y también contra el gobernador de Nariño Camilo Romero, miembros los dos de la Alianza Verde, se armó una tormenta política y se produjo un duro choque entre la senadora Claudia López, de esa colectividad, y el jefe del ente acusador, Néstor Humberto Martínez. La congresista lo acusó de tener intereses políticos para favorecer la candidatura del exvicepresidente Germán Vargas Lleras.

Sociólogo de la Universidad Nacional, cofundador del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), exconcejal, exsenador y líder del PTC (Partido del Trabajo de Colombia), que a su vez forma parte de la Alianza Verde, Marcelo Torres es el hombre que se atrevió a desafiar el poder de Enilce López, “La Gata”, cuando después de dos intentos fallidos se hizo elegir alcalde de Magangué entre 2012 y 2015. Un municipio en el que, hasta ese entonces, dicen, no caía ni la hoja de un árbol si ella no maullaba.

López paga hoy una condena de 37 años de prisión por homicidio agravado y otra de nueve años por concierto para delinquir por sus nexos con grupos paramilitares.  Pero gran parte de su poder político y económico sigue intacto y Magangué ha sido desde siempre su principal centro de operaciones. Siendo así, el triunfo electoral de Torres sirvió para graduarlo como su principal enemigo político y durante su administración tuvo que enfrentar una agresiva oposición, con hechos extraños, por no decir extraordinarios.

Cuenta Francisco Castañeda, abogado miembro del Comité Ejecutivo Central del PTC, edil de los Verdes en la localidad de Kennedy y muy cercano a Torres, que los seguidores de “La Gata” se inventaron una vez una protesta en contra del mal servicio de energía en el municipio, algo que padece toda la Costa Atlántica, cuya trasfondo era en realidad generar el caos y que, en ese escenario, se atentara contra el alcalde. Hubo una asonada, gente armada, terminaron incendiando las instalaciones de Electricaribe e intentaron tomarse la sede de la Alcaldía. El Ejército tuvo que sacar a Torres hacia una guarnición militar para salvarle la vida.

Incluso, apenas 15 días después de posesionarse, al intentar cambiar el modelo de aseo del municipio, la empresa contratista falsificó la firma del burgomaestre, cambió los logotipos y puso a funcionar todo sin haber ni siquiera negociado con la administración. Hubo denuncia penal y se logró reversar ese irregular contrato, al menos en un comienzo porque al parecer la misma entidad sigue actualmente prestando dicho servicio. También se presentaron incidentes como invasión de predios públicos y privados por parte de desplazados, muchos traídos de otros municipios; el retiro del esquema de seguridad y hasta amenazas con panfletos.

Fueron cuatro años de “guerra política” por parte de los seguidores de Enilce López. Al final, Marcelo Torres clasificó entre los mejores 50 alcaldes del país en 2015. Sin embargo, las opiniones en Magangué con respecto a los logros y desaciertos de su mandato están divididas. Para unos hubo avances, como lograr liberar $3.000 millones para el mejoramiento de la malla vial y para atender temas sociales, en salud y educación prioritariamente, y en darles agua potable a los malangueleños. Pero hay quienes señalan que la burocracia y las mafias de contratistas solo cambiaron de beneficiarios.

Se habla también de la invasión del espacio público, caos en la movilidad y malas inversiones en proyectos como la remodelación del Parque de Las Américas y de canchas deportivas. De hecho, son numerosas las denuncias contra el exalcalde en la Procuraduría, la Contraloría y la misma Fiscalía. De hecho, en la Semana Santa pasada, Torres fue detenido, y dejado en libertad horas después, por presuntas irregularidades en el contrato de remodelación del Coliseo de Boxeo.  

Ante esa lluvia de denuncias, la respuesta del exalcalde es que obedecen a “montajes de los oscuros poderes a los cuales derrotamos” y a una estrategia de “retaliación política para escarmentar a todo el pueblo y amedrentar toda iniciativa que en el futuro vuelva a alzarse contra el gobierno de la mafia y la opresión, en Magangué y en tantos otros municipios olvidados de Colombia”.

“Una caterva de politiqueros congestionó los entes de control con denuncias sobre cada acto de mi administración. A Magangué lo recibí en ruinas, una deuda enorme, desorden financiero mayúsculo, en extrema debilidad institucional y aguda precariedad de recursos, quien lo administrara le tocaba correr un riesgo enorme. Pero creo que se pueden distinguir varios resultados. Se demostró que una administración de izquierda pudo sanear las finanzas públicas. Esta administración resolvió una necesidad vital del municipio suministrando agua potable por primera vez al área rural”, dijo en una entrevista con El Tiempo, en julio de 2016.

Porque si de algo siempre se ha sentido orgullosos Marcelo Torres es de ser “de izquierda”, así muchos lo encasillen en el extremo de esta. Eso sí, nunca duda en reivindicar el hecho de haber rechazado desde un comienzo de su vioda política la combinación de todas las formas de lucha. En esa izquierda hay quienes lo ubican del lado de Gustavo Petro y otros del de Jorge Robledo. “Mi vida corre peligro”, escribió en su cuenta de Twitter el pasado 3 de octubre, cuando al cumplir la citación de la Fiscalía en Bogotá fue capturado para ser trasladado a San Juan de Nepomuceno, desde donde fue emitida la orden de aprehensión.

El proceso fue llevado después a Magangué, pero Torres y su abogado han pedido que sea trasladado a la capital del país en aras de tener garantías, pues aseguran que los tentáculos de Enilce López siguen vigentes en el municipio y los riesgos de seguridad son altos. También han pedido veeduría internacional y alegan que las denuncias vienen de los mismos abogados de "La Gata" . Mientras tanto, en las redes sociales y otros escenarios, la solidaridad crece. “¿Por qué el fiscal Néstor Humberto Martinez arriesga vida de Marcelo Torres y no toma independencia de la aliada de Vargas Lleras, La Gata?”, preguntó Petro en Twitter. "Marcelo Torres, secretario general del Partido de los Trabajadores, derrotó a La Gata y su clan.Su vida corre peligro si lo envian a Magangué", señaló el senador Roy Barreras, de la U.

La Fiscalía, por su parte, esgrime sus argumentos. Dice que tiene las pruebas suficientes para demostrar la responsabilidad del exalcalde en irregularidades encontradas en un contrato que compromete recursos por más de $1.000 millones, destinados a la primera infancia. Que nunca se tomaron en cuenta los requisitos básicos para poder realizar esa contratación sino que se hizo de manera directa. Y que hay escritos y declaraciones de secretarios de despacho del momento, y del ICBF, quienes presentaron observaciones jurídicas, que habrían omitidas. Y Marcelo Torres, quien en política enfrentó el poder de “La Gata”, ahora deberá enfrentar a la justicia.