Nuevas observaciones de Andrés Pastrana al proceso de paz

El expresidente envió una carta a las Altas Cortes pidiendo una revisión al mecanismo escogido por la mesa de diálogos para juzgar a los miembros de las Farc.

Las últimas intervenciones de Andrés Pastrana demuestran lo profundamente insatisfecho que está con la paz que desde 2012 negocian en Cuba las delegaciones de las Farc y del Gobierno. El expresidente ha manifestado su oposición a los diálogos de paz de todas las maneras posibles: diciendo que son un golpe de Estado, invitando a votar “No” en el plebiscito que refrendará los acuerdos, y hasta comparando al presidente Juan Manuel Santos con el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump.

Ahora, el conservador se fue lanza en ristre directamente contra lo acordado en La Habana entre las partes y envió una carta a la Corte Suprema de Justicia, al Consejo de Estado y a la Corte Constitucional. Según Pastrana, la Jurisdicción Especial para la paz pactada como mecanismo para juzgar a los militantes de las Farc que se desmovilicen y los agentes del Estado que cometieron delitos en el marco del conflicto armado, no es más que una “pseudocorte”. Fue más lejos y aseguró que con esta, los negociadores de ambos bandos están planeando “un golpe de estado en el que el mayor trofeo de los golpistas es la justicia”, según dijo el expresidente en la carta que envió desde Francia y que dio a conocer por medio de su cuenta de Twitter.

La carta de Pastrana, según afirmó a su conclusión, es en defensa de la justicia y la preservación de la democracia. Por eso, en la misiva el expresidente hizo un recuento de su versión sobre cómo se pactó el mecanismo de justicia entre Gobierno y Farc. Según el exmandatario, que durante tres años negoció fallidamente con las mismas Farc un proceso de desarme y desmovilización, solo fueron necesarias 50 horas para que los representantes del Gobierno aprobaran la propuesta de justicia que hicieron los juristas que representaban a las Farc. “Firmaron la propuesta de la guerrilla para romper la columna vertebral del sistema de justicia en Colombia con un seudotribunal que suplantará la justicia colombiana”, escribió Pastrana en su carta.

Luego, a su juicio, los negociadores en La Habana se dedicaron a diseñar una serie de artimañas jurídicas para desconocer las normas internacionales respecto a penas para crímenes de guerra y de lesa humanidad. El resultado de ese “complot” entre Gobierno y Farc fue el modelo de justicia dado a conocer a todo el país, pero que para el expresidente es un “simulacro judicial”. La carta de Pastrana llega a decir que esa corte será todopoderosa y tendrá una autoridad incontrolada, e incluso que los jueces serán escogidos por los guerrilleros de las Farc, pasando por encima de todos los organismos judiciales y de control. 

Salvo una alabanza a la justicia del país y un homenaje a los funcionarios de la rama judicial que han sido víctimas del conflicto, los párrafos siguientes de la carta de Pastrana son una reproducción, con otras palabras, de lo que escribió inicialmente y de lo que ha repetido constantemente durante sus discursos. Que la justicia transicional es una “seudojusticia”, que el proceso de paz es un golpe de Estado, que el mecanismo es impuesto por las Farc, y que aceptar esa justicia sería abrir las puertas a una tiranía, discurso en el que ha coincido con las voces más estruendosas contra las negociaciones, como el procurador Alejandro Ordóñez y el senador Álvaro Uribe. 

El expresidente finaliza su misiva con un mensaje claro a los magistrados y magistradas de las altas cortes, a quienes les dijo que el poder podría tentarlos. “Transmito la fe que los ciudadanos depositan en ustedes como guardianes de los principios que por las leyes garantizan nuestra libertad y ruego con ellos por que Dios los ilumine”, concluyó el expresidente en su nueva arremetida contra el proceso de paz.