El sexo es la primera preocupación de adolescentes con cáncer

Un nuevo estudio aseguró que las primeras necesidades de los jóvenes que se someten a tratamientos oncológicos son volver a sentirse normal físicamente y emocionalmente.

Los jóvenes que han atravesado por tratamientos oncológicos sienten la necesidad de restablecer su vida física y emocional de antes. / EFE

IInvestigadores en dolor de la Universidad Rovira Virgili (URV) estudiaron el tratamiento oncológico que deben recibir adolescentes y adultos jóvenes luego de haber padecido algún tipo de cáncer.

Las conclusiones publicadas en el European Journal of Cancer Care arrojaron que una de las necesidades más importantes de los jóvenes es sentirse bien física y emocionalmente, establecer hábitos de vida saludables y contar con tratamientos financiados económicamente.

Esas necesidades físicas y emocionales incluyen una amplia gama de necesidades biológicas, psicológicas y sociales. Y mientras que algunas son similares a las que muestran en estudios con supervivientes de cáncer adultos, hay algunas específicas y de mucha importancia para adolescentes que han superado la enfermedad.

Se trata de necesidades y preocupaciones relacionadas con la fertilidad y la salud sexual, mantenimiento de un estilo de vida saludable, apoyo familiar y social y relaciones con los compañeros.

Los resultados pueden ayudar a los investigadores a comprender mejor las necesidades de los adolescentes para desarrollar tratamientos que beneficiarían esta población. De hecho los investigadores aseguraron que las necesidades menos cubiertas son la coordinación entre atención primaria y especializada, la atención a las secuelas psicológicas de sufrir cáncer, la evaluación y tratamiento neuropsicológico, y la escasez de consejos sobre fertilidad y una atención a la salud sexual.

El estudio se realizó a partir de pruebas y cuestionarios a 17 supervivientes de cáncer de entre 14 y 24 años que finalizaron un tratamiento oncológico y han estado libres de la enfermedad durante un año. Finalmente, se incluía a 12 familiares o cuidadores de estos adolescentes supervivientes de cáncer.

Posteriormente al análisis de estas necesidades después de un tratamiento contra el cáncer en adolescentes, los investigadores dijeron que hay que dar un paso más allá. Tal y como indica Santiago Galán, líder de la investigación “lo ideal sería elaborar un plan de tratamiento que ayude a esta población a recuperar su vida habitual”.

Los autores se plantean el desarrollo de una aplicación móvil para el tratamiento y seguimiento de estos adolescentes. La ventaja de utilizar un teléfono inteligente es la posibilidad de disponer del tratamiento y de diferentes registros a cualquier momento y en cualquier lugar.