Planta medicinal maya podría tratar leishmaniasis cutánea

El extracto de Cleoserrata serrata impidió crecimiento del parásito. La planta es usada ancestralmente por algunos curanderos mayas en zona endémica de leishmaniasis.

Planta Cleoserrata serrata del huerto familiar del médico tradicional don Roberto Jiménez, de Comalcalco, Tabasco. Crédito de la imagen: Cortesía de Lorena Alamilla para SciDev.Net.SciDev.net

La planta Cleoserrata serrata tiene potencial para tratar la leishmaniasis cutánea causada por el parásito Leishmania mexicana, según un estudio que analizó el saber tradicional de algunos curanderos chontales, zona maya de Tabasco, en el sureste de México que la usan para tratar esa enfermedad, a la que denominan “mal del chiclero”.
 
El estudio, a publicarse en la edición impresa del Journal of Ethnopharmocology de enero 2018, reporta que un extracto obtenido de las hojas de la planta inhibió –en estudios in vitro– el crecimiento del parásito y otras bacterias oportunistas que suelen infectar las lesiones de los pacientes.

La leishmaniasis es una enfermedad transmitida por mosquitos que puede dejar cicatrices de por vida, causando discapacidad grave y hasta la muerte, dependiendo de la variante.
 
En México los pacientes infectadosviven en comunidades remotas y pobres, y suelen no tratarse o dejar sus tratamientos incompletos porque deben recorrer grandes distancias para ir a los centros de salud y las múltiples visitas los hacen incosteables.
 
Según Ingeborg Becker, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México y coautora del estudio, encontrar alternativas a los fármacos es fundamental sobre todo para pacientes infectados con Leishmania mexicana en su forma difusa, pues son quienes presentan mayor resistencia y una alta mortandad.
 
“En México hay mucho conocimiento olvidado que se tiene que rescatar, porque es conocimiento oral que se perderá”, dijo Becker. Además, “la enfermedad seguirá progresando y su distribución aumentará”, dijo a SciDev.Net.
 
Refiere que encontraron la planta gracias a un curandero local que tenía éxito tratando a sus pacientes con ungüentos hechos a base de hojas secas de Cleoserrata y les compartió su conocimiento para que lo estudiaran en el laboratorio.
 
Según Becker, la Cleoserrata serrata tiene una amplia distribución natural en el sur de México, Centroamérica y el norte de Sudamérica, cerca de las poblaciones donde la enfermedad es endémica, por lo que sus resultados podrían beneficiar a varios países.
 
“Aunque hacen falta estudios in-vivo […] el esfuerzo del equipo de la Dra. Becker es loable”, dijo a SciDev.Net Claudio Lezama, investigador que ha publicado extensivamente sobre agentes antileishmaniasis.

Él también ha encontrado plantas que usan curanderos en México y Brasil con efectos antileishmaniasis demostrados en experimentos in-vivo en ratones.
 
“Si ellos [los curanderos] tuvieran la cura no sería endémica la enfermedad”, dice Lezama, explicando que tras 20 años de estudios hay menos de una docena de plantas que han resultado efectivas en laboratorio. “Tenemos que validar y mejorar las fórmulas, si hay miles en México debe haber más en Centroamérica”, agregó.
 
Según la Organización Mundial de la Salud anualmente en el mundo surgen 700.000 a 1 millón de nuevos casos, y ocurren 20.000 a 30.000 muertes. La cutánea es la forma más frecuente de la enfermedad –aunque no la más grave–.