Poca evidencia científica en tratamientos para alargar el pene

La idea de tener el pene muy pequeño ha llevado a miles de hombres a someterse a tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos. Pero todo indica que los riesgos son mayores que los beneficios que practicamente no existen.

En promedio, un pene flácido tiene una longitud de 9.16 cm, mientras que estando erecto alcanza los 13.12 cm.Pixabay

La obsesión por el tamaño del pene ha llevado a miles de hombres alrededor del mundo a tocar las puertas de consultorios de médicos o centros estéticos que le ofrecen “elixires” para ganar unos centímetros extra. Sin embargo, la evidencia científica para respaldar a los tratamientos quirúrgicos, como la  incisión de ligamento suspensorio, o los no quirúrgicos entre los que se cuentan los dispositivos de tracción peniana, es bastante pobre según una evaluación de investigadores británicos e italianos.

Los científicos con el médico Giancarlo Marra de la Universidad de Turin a la cabeza, reunieron y combinaron los mejores 17 estudios publicados sobre el tema para concluir que  “el tratamiento del pene pequeño en hombres normales está respaldado por evidencia escasa y de baja calidad”.

En diversas encuestas cerca de la mitad de los hombres han expresado insatisfacción con el tamaño de su pene a pesar de que aproximadamente el 85% de las mujeres están satisfechas con las dimensiones de su pareja. Una paradoja en la que parece tener gran influencia la pornografía que se usa a menudo como un punto de referencia y refuerza la creencia de que la satisfacción sexual depende en gran medida del pene.

Esa insatisfacción, producto de mala información, ha llevado a los hombres a buscar principalmente en internet soluciones impulsadas por campañas de publicidad y mercadeo pero sin mayor sustento científico. Entre los principales tratamiento no quirúrgicos figuran los extensores del pene.  Este método de estiramiento implica adosar un dispositivo extensor —también llamado dispositivo de tracción peniana— al pene para ejercer tracción suave. Ejercicios específicos, píldoras y lociones completan el panorama de opciones.

En cuanto a los tratamientos quirúrgicos los autores del trabajo advirtieron que “se han descrito muchos procedimientos quirúrgicos, pero no existe un consenso con respecto a qué enfoque debería preferirse y cuándo debería realizarse la cirugía, si es que alguna vez se realiza. Los resultados generales parecen ser pobres, con bajos índices de satisfacción y un riesgo significativo de complicaciones mayores, como deformidad del pene, acortamiento y disfunción eréctil”.

Considerando que la mayoría de las veces los hombres son arrastrados a experimentar este tipo de intervenciones a pesar de tener un pene de tamaño normal, la indicación de los expertos es que “se debe ofrecer asesoramiento y evaluación psiquiátrica a todos los hombres que se quejan del tamaño inadecuado del pene”. Muchos de ellos padecen una condición conocida como ansiedad del pene pequeño, en la que piensan en esto durante al menos una hora al día. De hecho, la evidencia médica indica que los hombres que fueron examinados o aconsejados no se sometieron a un procedimiento de aumento de pene. La tasa de hombres que decide no tratarse después del asesoramiento oscila entre 66.6% a 100%.

“La desinformación masiva junto con promesas poco realistas de satisfacción segura y fácilmente alcanzable a menudo cierran el ciclo, promoviendo que "más grande es mejor", anotaron los investigadores en su trabajo publicado en Sexual Medicine Reviews.

El año pasado un estudio publicado en la revista British Journal of Urology International, que reunió las medidas de 15.521 hombres alrededor del mundo estableció que, en promedio, la longitud de un pene flácido es de 9.16 cm, mientras alcanza los 13.12 cm cuando está erecto. En cuanto a la circunferencia, el promedio es de 9.31 cm en periodos de no excitación y de 11.6 cm en erección. (Lea: Este es el tamaño promedio de un pene (según datos científicos).