“Qué triste que por fuera hagan justicia mientras aquí alcahuetean todo”: víctima de médico capturado en EE.UU.

Cristina Trejos, una paciente a quien el doctor Carlos Ramos Corena le cerró la cavidad urinaria y le “mutiló” la vagina, aseguró que su proceso ha durado siete años en Colombia sin una respuesta satisfactoria.

Cristina Trejos resultó gravemente afectada luego de las cirugías plásticas que le practicó el médico Carlos Ramos Corena en 2009. / Cristian Garavito

Vedier Trejos, quien adoptó el nombre de Cristina desde que cambió de sexo, es una de las tantas víctimas del médico Carlos Ramos Corena quien fue capturado hoy en la madrugada en La Florida (Estados Unidos). Trejos aseguró que se presentaron varias irregularidades para imputarle cargos en Colombia y que presiente algunos asuntos “extraños” que sucedieron en la Fiscalía de Medellín, en la cual lo lleva denunciando por más de siete años por lesiones personales. (Lea también: "Capturan en EE.UU, a Carlos Ramos, el 'médico de las barbies'").

Desde 2008 existen denuncias en contra de Ramos Corena. El concejal de Medellín Bernardo Guerra afirmó haber conocido tres casos de mujeres que fallecieron y al menos diez que sufrieron lesiones tras ser operadas por él. Sumado a esto, el periodista Juan Esteban Mejía denunció muchas de las irregularidades en las que habría incurrido este cirujano, pero se vió afectado por una demanda que interpuso el médico en su contra. (Le puede interesar: "Imputan cargos al 'médico de las barbies'”).

Trejos llegó a las manos de Ramos Corena el 17 de diciembre de 2009, fecha en la que se hizo la primera cirugía en la clínica Aguacatal, (que cuando la denunció, cambió de razón social a Arte y Cuerpo). Trejos ya se había realizado una cirugía de cambio de sexo hacía 20 años, pero quería tener algunos retoques y había acordado con el médico Ramos Corena que le haría “depilación con láser en la barbilla, rinoplastia, mentón postizo, senos de 550 gramos, liposucción, hilos en la cadera, hilos de levantamiento de cejas, reparación de la vagina en labio izquierdo, diseño de sonrisa, gastos postoperatorios, gastos de enfermera, gastos de drogas y masajes”, como lo contó la víctima en un reportaje gráfico hecho por este medio. (Véalo aquí: "Las mujeres que se atrevieron a mostrar sus cicatrices por cirugías plásticas mal hechas").

“Me pusieron anestesia pero estaba consciente y empecé a escuchar mucho vallenato en el quirófano, risas, burlas y sentí que me metieron algo por la vagina, que me lastimó”, dice Cristina Trejos. Desde ese momento, no se acordó de nada más, pero al otro día sintió mucho dolor y al quitarse la faja se percató de una abdominosplastia que le habían practicado sin su consentimiento.

Siguió la otra cirugía el 23 de diciembre de 2009 donde se iban a llevar a cabo las intervenciones que hacían falta como el retoque vaginal y el de la nariz. “Cuando me miré la vagina, me la había mutilado toda, no me dejó labios inferiores ni exteriores y con esto vivo hace 7 años”, le dijo Cristina Trejos a El Espectador.

La cavidad vaginal se cerró, la uretra se la movió y la puso contra la pierna izquierda así que para orinar tenía que manipularse los labios todos los días porque según los reportes de la Pontificia Universidad Bolivariana la paciente presentaba “estrechez uretral”. Y sólo hasta este año logró que un grupo de médicos le arreglara la vía urinaria después de 7 años con la lesión. (Vea el reporte de la clínica).

A Trejos le llegó la citación que sería el 14 de julio de 2016 en donde le iban a imputar cargos al médico Carlos Alberto Ramos Corena, a su padre, Nanrad Alberto Ramos Matagira, y al médico Carlos Humberto Bravo Nieto por lesiones personales. (Vea la citación).

Sin embargo, días antes la llamaron de la Fiscalía para decirle que no iban a hacer la imputación de cargos porque, según le contó la fiscal encargada del caso “el doctor en ningún momento quiso hacerle daño”, dijo Trejos. “(…) y muy extrañamente la fiscal cambió el argumento. Pasó a decir que lo habían hecho sin dolo y sin intención”, remató. A Cristina Trejos le pareció muy raro que la fiscal hubiera cambiado de parecer y por eso solicitó un nuevo fiscal para su caso que fue rechazado por la directora seccional de Medellín, Claudia Carrasquilla. (Vea el comunicado de la Fiscalía de Medellín).


Hoy Trejos se siente en la obligación de denunciar ante la Judicatura la conducta de la fiscal porque, según dice, no le parece normal lo que está pasando. “Pasaron la audiencia para el 3 de diciembre en donde me van a decir que él no tuvo la intención de hacerme daño. Qué triste que por fuera hagan justicia mientras aquí alcahuetean todo”, concluyó la víctima.