Al oído de Fajardo y de Petro

Noticias destacadas de Opinión

Ahora que está de moda el extremo centro y, ¡oh, sorpresa!, se declaran de esa corriente tanto el presidente Iván Duque como el periodista Enrique Santos Calderón, recuerdo al expresidente Carlos Lleras Restrepo cuando insistía en que el Partido Liberal no era un partido de centro y menos de extremo centro, sino “una coalición de matices de izquierda” (incluso así se definía en sus estatutos). En efecto, en el viejo Partido Liberal cabían desde Luis Carlos Galán, un liberal de centro, hasta Apolinar Díaz Callejas, un liberal de izquierda radical. Pero luego se desdibujaron los viejos partidos Liberal y Conservador y comenzaron a surgir otros. Y a ellos se sumaron las subdivisiones y los movimientos por firmas.

Ahora tenemos un montón de partidos y movimientos, pero en el fondo lo que hay es una montonera de políticos que aspiran a ser presidentes de la República. Entre ellos están los que conforman los matices de derecha, que el expresidente Álvaro Uribe sabrá cohesionar para que lleguen a la primera vuelta con un solo candidato: el que diga él. Están los de izquierda que, aprovechando las elecciones parlamentarias, concurrirán en marzo del 2022 a una consulta que ganará Gustavo Petro. Y, finalmente, está la aglomeración de los aspirantes del centro, que también planean competir en una consulta en marzo. Tal vez la ganará Sergio Fajardo, quien, como algunos del centro, ha dicho que jamás hará una alianza con Gustavo Petro. En cambio, a los que conforman los matices de derecha nunca se les oye decir que jamás harán una alianza, por ejemplo, con María Fernanda Cabal.

Es un error muy grave el que comete el centro, sobre todo porque estamos en un momento crucial, pues si la derecha extrema gana en el 2022, como ganó en el 2018, el proceso de paz se acabará definitivamente, el país terminará de incendiarse de violencia y el autoritarismo arrasará con casi todas las libertades. De manera que los del centro deben ser conscientes de su responsabilidad histórica y abrirle la puerta a una alianza con los diversos matices de la izquierda, para que en la primera vuelta lleguen unidos en torno a un candidato y a un programa. ¿O acaso creen que, en el 2014, Juan Manuel Santos hubiera podido derrotar a la derecha si no lo hubiera apoyado la izquierda en la segunda vuelta?

Petro, especialmente y por su parte, también debe ser consciente de su responsabilidad histórica y abonar el terreno para que se dé esa posible alianza, para lo cual, ante todo, no solo debe dejar ya de atacar e insultar a Fajardo y a la alcaldesa Claudia López, sino además disculparse públicamente con ellos.

De manera, pues, señores Sergio Fajardo, Gustavo Petro y compañía, que les llegó la hora de la grandeza. ¿No sería mucho más sensato que el centro y la izquierda acordaran que el sector cuyos candidatos sumados obtuvieran más votos en las consultas de marzo pusiera el candidato presidencial y, luego, se hiciera un acuerdo programático entre ambas corrientes (por el estilo del que se ha hecho en España) para que llegaran juntos a la primera vuelta?

Así el progresismo sería imbatible y el próximo presidente, seguramente, pertenecería al centro, pues el centro es mayoría en el país. Además, se elegiría en la primera vuelta.

¿Por qué no entran en razón, señores? ¿Por qué se empeñan en hacerle correr a Colombia semejante riesgo?

www.patrialarasalive.com, @patricialarasa

Comparte en redes: