Por: Julio Carrizosa Umaña

Alternativas Reales al Glifosato

Las Naciones Unidas acaban de informar acerca de los éxitos parciales de la erradicación voluntaria de los cultivos ilícitos; al mismo tiempo han surgido nuevos datos internacionales sobre los problemas que causa el uso del glifosato.

Según las Naciones Unidas  87.431 familias cumplieron con el 90 por ciento de lo que habían prometido y  lograron erradicar 30.625 hectáreas, entre mayo del 2017 y septiembre del 2018, en 55 municipios localizados en 15 departamentos. El resto de las 97.084 familias inscritas en ese programa no han podido ser monitoreadas, debido a “situaciones de orden público” y se ha comisionado a la policía y al ejército para que informen de lo sucedido.

Las Naciones Unidas también informan que se están desarrollando actualmente 38 programas de asistencia técnica integral con 29.552 familias para sustituir los cultivos ilícitos con programas silvopastoriles en un 49,48 % y cultivos de café, cacao y plátano en un 26 %, además de otros  productos.

Esta nueva información refuta las exageraciones que indujeron a considerar como un fracaso el programa de erradicación voluntaria  y abre posibilidades mucho más seguras para el paísque la fumigación aérea. Si el gobierno actual lograra aumentar la velocidad de estos primeros intentos o, incluso, si resucitara al programa del ex presidente Uribe de familias guardabosques, para asegurar un ingreso básico a quienes se retiraran de la ilegalidad, es  posible que al terminar este cuatrienio quedaran menos de cincuenta mil hectáreas sembradas de coca y de marihuana. Todo esto sin necesidad de generar enormes peligros ambientales y de salud pública.

La magnitud de estos peligros del glifosato ha sido denunciada en los juzgados, incluso cuando no se trata de fumigación aérea, en donde es imposible que las personas tomen las precauciones debidas,  sino de usos domésticos y agropecuarios. En el Tercer Congreso Latinoamericano de Conflictos Ambientales, realizado a principios de octubre de este año, en México, se informó que actualmente las normas europeas están siendo revisadas para tener en cuenta impactos ocasionados por dosis relativamente bajas como los que se denunciaron hace cuatro años en la revista especializada Food and Chemical Toxicology  84, en donde se hizo una excelente síntesis de los resultados de los diferentes estudios que se han hecho acerca de los efectos sobre la salud humana del uso del glifosato. Ojalá, el Embajador en los Estados Unidos y el Ministro de Defensa tomen nota de esta situación.

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