Por: Columnista invitado EE

Apasionadamente, Colombia usa adverbios

Por Alister Ramírez Márquez

El español colombiano del siglo XXI sufrió cambios irreversibles por influencia, en particular, del inglés. No es ninguna novedad, ya que otras lenguas romances y de distintos orígenes al latín adoptaron directamente de la lengua inglesa vocabulario relacionado con la tecnología, las ciencias y en algunos casos de las humanidades, porque en esos escenarios se inventaron, crearon y desarrollaron nuevos sistemas, programas, conceptos e ideas. Por ejemplo: e-mail —correo electrónico—, forwardear —reenviar un mensaje—, fracking —fractura hidráulica—, Facebook, entre otros. Las lenguas evolucionan y siguen el camino del usuario.

Es inevitable que el español esté en contacto directo y permanente con el inglés, sobre todo con el acceso masivo a las redes sociales y el bilingüismo, que cada día tiene más relevancia en muchos colegios y es requisito para una variedad de empleos. En los Estados Unidos, los migrantes hablantes de español conservan la lengua materna en el hogar, como lo hicieron los inmigrantes europeos llegados a EE. UU. a finales del siglo XIX y principios del XX. Los de primera, segunda y tercera generación, los llamados hablantes de herencia, pueden entender, comunicarse a cierto nivel, pero desconocen la gramática, la sintaxis y el uso correcto de la lengua escrita, porque no la estudiaron o si lo hicieron fue a un grado muy básico en la escuela secundaria. Tampoco tienen las bases en inglés, porque en los colegios americanos ya no se enseña la gramática inglesa. Muchos de ellos, al hablar español, usan formas inglesas, copiadas y adaptadas al español. Por ejemplo: “te llamo para atrás” —I will call you back—, en vez de decir “te vuelvo a llamar” o “te devuelvo la llamada”. No es un secreto que los hijos y los nietos de los latinos en EE. UU. prefieren comunicarse entre ellos y con sus padres en inglés porque se sienten más cómodos y seguros. Es por ello que la Academia Norteamericana de la Lengua Española continúa su labor incansable en la difusión de la importancia del aprendizaje de la lengua y la cultura entre la comunidad hispana en EE. UU., en el contexto de un país de habla inglesa.

Sin embargo, curiosamente llama la atención que en Colombia, donde una gran mayoría mamó la lengua española, sin desconocer que existen otras lenguas indígenas nativas y de origen africano, se copie, sin ningún reparo, estructuras del inglés como las formas adverbiales —en inglés corresponderían a -ly, por ejemplo: happily, felizmente—, tan frecuentes en la lengua inglesa.

En las conversaciones cotidianas, la prensa escrita, la radio, la televisión, las redes sociales y los medios de comunicación se lee, se escucha y se repiten palabras como adicionalmente, políticamente, infortunadamente, vergonzosamente, educadamente, descaradamente, más una cadena infinita, colorida, excesiva y pomposa de combinaciones del español colombiano que mezcla un sustantivo con la terminación -mente. Estas creaciones de los hablantes horrorizarían a Gabriel García Márquez, pero en inglés tienen su acomodo y aceptación. Recuérdese que, según el diccionario de la Real Academia Española, el adverbio principalmente modifica el significado de un verbo, un adjetivo, una oración o una palabra de la misma clase.

Solo me queda el consuelo de nombres bellos de canciones como Apasionadamente y Suavemente.

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2019-06-08T03:00:00-05:00

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