Por: Adolfo Meisel Roca

Cada vez más desiguales

Colombia es uno de los países más desiguales en la distribución de ingresos en el mundo. Esto es bien conocido. Que una de las razones para esas enormes inequidades son las brechas sociales en educación también se conoce. Que otra de las razones para la disparidad son los profundos desequilibrios territoriales en grados de desarrollo económico y social se sabe también. Pero lo que no es muy conocido es que uno de los determinantes más importantes de la desigualdad, las diferencias territoriales en capital humano, se está ampliando en lo corrido del siglo XXI. Esto es muy perjudicial para la reducción de las desigualdades interregionales en el ingreso, pues en un estudio de Acemoglu y Dell (2009) se encontró que, en una muestra amplia de países, la mitad de las diferencias en el ingreso entre países y municipios se debe a las diferencias en los niveles de capital humano.

Primero veamos los hechos [véase Meisel R., Adolfo & Granger S., Ángela.  (2019). ¿Atrapados en la periferia? Brechas de calidad en la educación en Colombia: Pruebas Saber 11 (2000-2018). Serie Documentos n.º 36. Disponible en: https://bit.ly/32PyuL0]. Al analizar uno de los indicadores más relevantes de la calidad de la educación en el país, las pruebas Saber 11, del 2000 al 2018, encontramos que en vez de reducirse las enormes diferencias que hay entre las zonas de mejores resultados, por ejemplo Bogotá y Santander, y las de más bajos rendimientos, como Chocó y el Magdalena, estas se han incrementado. En el lenguaje de los economistas que estudian el desarrollo regional, se puede afirmar que no hay convergencia en la calidad de la educación al finalizar la educación media en el país. Por ejemplo, el 81 % de los estudiantes del Magdalena y el 85 % de los de Chocó estudian en colegios en las categorías Icfes más bajas de rendimiento, C o D, mientras que en Santander menos del 2 % están en esas categorías.

Cuando se miran los resultados por ciudades, encontramos que en varios casos hay un retroceso en los puntajes promedios obtenidos por los estudiantes. Mientras que en el 2001 el promedio en las pruebas Saber 11 era similar en Cartagena y Barranquilla, a partir de esa fecha esa última ciudad ha ido mejorando sus logros en relación con los promedios nacionales y hoy en día está por encima del promedio del país. En contraste, Cartagena retrocede año tras año. El deplorable espectáculo que presenta su dirigencia, no propiamente de “águilas caudales”, se ha llevado por delante la calidad del sistema educativo público. Otras que retroceden son Riohacha y Santa Marta.

Cuando se clasifican en dos grupos los departamentos de Colombia, donde los de las costas Caribe y Pacífico, Amazonia y Orinoquia constituyen la periferia y el resto el centro, se observa un claro patrón de centro-periferia, en donde el primero tiene mejores promedios y la brecha con el promedio de la periferia se está ampliando.

¿Tenemos claridad de lo que hay que hacer para revertir esta situación? Me parece que no. Por eso, es necesario que avancemos en el estudio de este problema. Muy pertinente que la red Casa Grande Caribe, una iniciativa de universidades, centros de investigación y fundaciones de la región Caribe, realice, el próximo 13 de noviembre, un seminario en Barranquilla abierto al público, donde se abordarán estos y otros temas sobre la educación colombiana.

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2019-10-25T14:26:08-05:00

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2019-10-25T16:29:05-05:00

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