Por: Columnista invitado

Cambiaron las pruebas saber 3°, 5° y 9°

Por: Jose Darwin Lenis Mejía*

Uno de los problemas más sensibles que aqueja al país en materia educativa es mejorar significativamente la calidad escolar. Para mejorar integralmente este ámbito, es necesario ser equitativos en las condiciones, oportunidades y oferta de buena educación que en la actualidad requieren los niños, niñas y jóvenes. Ser exitoso en la escuela, no puede ser algo fortuito o al azar. Se requiere intencionalmente disponer de ambientes, saberes, tecnologías y profesores que articuladamente con el apoyo de las familias respondan a las exigencias del “competitivo” sistema educativo nacional. Para mejorar la calidad educativa, el saber enseñar del profesor es clave, porque tiene una relación estrecha con el saber aprender del estudiante. Saber enseñar, exige saber motivar el aprender, saber elegir materiales, saber organizarlos y saber evaluar lo que el estudiante sabe. En este último punto es, donde el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES) ha puesto su acento al personalizar los resultados de las pruebas saber de los estudiantes de 3°, 5° de primaria y 9° de la básica secundaria. Ahora el ICFES entregará resultados no por institución, sino por estudiante como lo hace ya con la prueba saber 11°, esto significa que los profesores, las instituciones, las familias y el Ministerio de Educación podrán llevar un seguimiento en detalle a los desempeños de los niños, niñas y jóvenes de manera particular y saber en qué procesos poseen dificultades y en cuales son fuertes en sus desempeños. La importancia radica en que se pueden establecer planes de mejoramiento por estudiante y contrastarlos sistemáticamente en la medida en que avanzan en los grados siguientes en donde se evalúa la prueba saber, inclusive hasta la educación superior (pruebas saber Técnica y Tecnológica y saber Profesional).

Lo nuevo según Ximena Dueñas, directora del Instituto colombiano para la evaluación de la educación radica en que se evaluaran a modo de pilotaje solo matemáticas y lenguaje con resultados personalizados.

En esta oportunidad se presentarán de 2,3 millones de estudiantes de 16.668 colegios entre oficiales y privados. Para el caso de los colegios de calendario B que acaban de ingresar se evaluaran los estudiantes de los grados 4°, 6° y 10° y para los colegios del calendario A, quienes desde el principio del año ingresaron se evaluaran los grados 3°, 5° y 9°.

Del total de evaluados 854.184 corresponden a Tercer grado, 843.816 a Quinto y 644.335 a Noveno.

Con estos cambios, se espera en pocos años evaluar la trazabilidad, que consiste en analizar los desempeños de las evaluaciones que ha presentado históricamente un estudiante en todas las pruebas saber desde Tercer grado hasta las pruebas saber Pro de la educación superior. Desde esta óptica, las comunidades educativas tienen muchas expectativas, en especial los maestros, porque indirectamente serán evaluados de acuerdo a los resultados de sus estudiantes. Así mismo, algunos padres de familia esperan exigir a las instituciones mejores procesos y seguimientos académicos a los estudiantes.

Se espera mejoría respecto de los años anteriores, sobre todo en los Niveles de Desempeño Insuficiente donde se ubican los niños que no están en capacidad de responder las preguntas relativamente más fáciles de la prueba,  también se espera mejorar en el Nivel de Desempeño Mínimo en donde se encuentran quienes apenas pueden responder las preguntas fáciles de la prueba, pero no logran los objetivos de acuerdo a los estándares mínimos de conocimiento; finalmente mantener o mejorar el Nivel Satisfactorio el cual caracteriza a los niños, niñas y jóvenes que responden a lo que se espera de ellos en las áreas específicas que cursan, mientras que será ideal tener un mayor número de estudiantes en el Nivel Avanzado que son aquellos que responden con solvencia académica las preguntas de mayor complejidad para el área y grado que se está evaluando.

Los aspectos positivos o de reflexión pedagógica de esta nueva propuesta metodológica de evaluación se asocian a la revisión de los sistemas institucionales de evaluación, fomentar más procesos de entrenamiento de los estudiantes para las pruebas, la revisión de la evaluación de aprendizajes, la revisión de los modelos evaluativos, como también resignificar los paradigmas de lo que significa saber evaluar.

Para terminar, según el ICFES, los estudiantes de Tercero responderán 44 preguntas de lenguaje y 44 de matemáticas y los de 5° y 9° responderán 55 respectivamente, todas de selección múltiple con única respuesta.

El reto grande para el ICFES, como instituto evaluador es a futuro hacer de la prueba saber, una prueba controlada para todos los estudiantes, esto implica que la responsabilidad del cuidado de las pruebas sea del ICFES y no de los colegios. Con ello, se disminuyen los índices de posibles fraudes que generan repercusiones educativas negativas para el país en su deseo de ser el “mejor educado de Latinoamérica”.

Recordemos que la evaluación define para muchos estudiantes su continuidad y futuro educativo. Por tanto, evaluar mejor o saber evaluar puede ser para una gran cantidad de estudiantes el inicio al éxito escolar o una buena síntesis de la frase pedagógica “dime como evalúas y te diré que tan buena institución o maestra-o eres”. 

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