Por: Salomón Kalmanovitz

Cesantías y pensiones

Si por el manejo del ahorro pensional de los fondos privados llueve a cántaros, por el de la administración de cesantías no escampa. Las cesantías están constituidas por un sueldo mensual más un interés del 10 % que el empleador paga de su bolsillo cada año.

Los fondos privados carcomen las cesantías de la siguiente manera: en portafolios de corto plazo dicen haber obtenido para el trabajador un 3,6 % de rendimiento el año pasado y en el de largo plazo un 5,2 % anual, según Rankia. Cobran adicionalmente 1 % de cuota de administración en las inversiones de corto plazo, lo que termina rindiéndole al trabajador el -1,2 % anual con la inflación de 3,8 % con que terminó 2019. Para el largo plazo, cobran 3 % de cuota, con lo cual su rendimiento es aún más negativo en términos reales, de -1,6 % anual. Además, raponean una comisión de retiro del 0,8 %, si los afiliados se atreven a solicitar el ahorro que les han confiado. Por comparación, en Estados Unidos los fondos cobran comisiones entre 0,15 % y 0,7 % anual y en Chile un promedio de 0,6 %, según Óscar Medina de Bloomberg.

El trabajador puede optar por el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) que es público. El FNA no cobra ninguna cuota de administración o de retiro y le ofrece planes de financiación de vivienda al que solían acceder un 56 % de sus afiliados. El FNA reconoce la inflación y hace la corrección monetaria mensualmente, pero no paga interés por ese ahorro que termina financiando al gobierno. Sería justo que el FNA le ofreciera un rendimiento similar al que ofrecen los TES o títulos del tesoro del gobierno nacional (entre 6 % y 7 % anual), papeles en los que invierten los grupos financieros. El FNA está en proceso de reestructuración para adelgazarlo y eventualmente venderlo a alguno de los fondos privados, según Sebastián Mora y Ariel Ávila (Semana.com, 2019/11/07)

La tasa de interés de un préstamo en pesos para vivienda nueva que cobraba el FNA era de 10,5 % anual, unos cuatro puntos por debajo del nivel de mercado. Lo grave es que recientemente han trepado las tasas por encima de la de los bancos y restringido los créditos. Por lo menos, la opción pública había sido hasta ahora más transparente y menos abusiva que la ofrecida por los fondos privados.

¿Qué hacen los grupos financieros con el ahorro por el que pagan rendimientos negativos? Si lo aplican a crédito de consumo pueden cobrar hasta un 32 %, aunque es costoso de administrar y algo riesgoso; si lo usan para crédito comercial, pueden extraer el 14 %, que es más seguro; si financian infraestructura, como lo puede hacer el grupo Aval, el cielo o que no se derrumben las obras es el límite. Esos márgenes de intermediación son de los más altos del mundo, según Bloomberg. Juegan con el dinero de los otros.

¿Qué debieran hacer el gobierno y el Congreso –que no van a hacer- para impedir el abuso a los afiliados del que hacen gala los fondos privados? Primero que todo, prohibir las exorbitantes cuotas de administración y las comisiones de retiro y dejar que la competencia determine la tasa de interés que está dispuesto a pagar un fondo para captar el ahorro pensional o de las cesantías del trabajador. Segundo, aumentar el número de fondos nacionales e internacionales que compitan ofreciendo mayores beneficios al trabajador. Es importante la educación financiera de los usuarios para que no se abuse de ellos. Ojalá que el gobierno no destruya las opciones públicas, privatizando tanto a Colpensiones como al FNA.

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2020-03-09T02:00:40-05:00

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2020-03-09T17:31:14-05:00

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