Por: Alberto Donadio

César Gaviria y César Mondragón

César Gaviria y César Mondragón son expresidentes. El primero de la República, el segundo de Estraval, firma de libranzas que quebró en 2016 en medio de un fraude que lesionó a más de 4.000 personas.

Mondragón vendía la misma libranza una, dos, tres y hasta cuatro veces. Cuando César Mondragón creó una fiduciaria llamada Fidupaís, César Gaviria estuvo presente en el coctel de lanzamiento en un club social de Bogotá, donde pronunció unas palabras. Allá lo vieron los asesores comerciales que trabajaban para Estraval.

En julio, en una audiencia antes de ser llevado a la cárcel, Mondragón le dijo a un abogado de las víctimas: “Va a ver cómo la Procuraduría viene con todo”. El abogado se llama José Alberto Zambrano.

Por queja de Mondragón, el 17 de noviembre la Procuraduría inició actuación disciplinaria contra el liquidador de Estraval, Luis Fernando Alvarado. Este ha realizado una labor de destape de la podredumbre de Estraval. La Fiscalía tiene preso a Mondragón y lo acusa de varios delitos, entre ellos captación ilegal, que tiene una pena máxima de 20 años.

¿Cómo es posible que la Procuraduría le haga cuarto a un estafador de la misma calaña de David Murcia Guzmán? Formulé la pregunta al procurador Fernando Carrillo. Me contestó su secretario privado que “la acción disciplinaria se debe iniciar y adelantar con la queja formulada por cualquier persona”.

De otra parte, la Procuraduría no le ha formulado cargos a ninguno de los funcionarios de Supersolidaria que fueron complacientes con las actuaciones ilícitas de Mondragón, al permitirle que cometiera toda suerte de abusos con las cooperativas utilizadas para perpetrar el fraude de las libranzas. Con razón ha dicho el procurador Carrillo que “la ética pública se perdió cuando (...) ser pillo dio estatus”.

Si la Procuraduría no se viene con todo contra los funcionarios públicos que fueron cómplices de Estraval, habrá que suponer que alguien protege al pillo Mondragón. Que tiene poder es incuestionable. Sin llegarle a la suela a Luis Carlos Sarmiento Angulo, Mondragón logró que un expresidente de la República asistiera a la inauguración de una diminuta entidad financiera.

Pero hay más: el 4 de enero se hará la audiencia para tramitar su libertad por vencimiento de términos. La Fiscalía lo capturó en enero pasado pero los jueces penales no lo llamaron a juicio.

Ser pillo da estatus e impunidad.

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