Por: Reinaldo Spitaletta

Chantaje, impunidad y reelección

El emperador anda desnudando sus miserias y desafueros por doquier y nadie lo ve; más bien, dicen de lo lindo de sus atuendos, alguno expresa: “qué gran emperador tenemos”, otro le desea “larga vida al emperador”, y así.

¡Ah!, y a quien de pronto ose advertir que el emperador está en pelota, lo señalarán de terrorista, hereje, blasfemo y será carne de cañón para las nuevas inquisiciones. O, como también ha pasado, le enviarán sufragios y coronas mortuorias.

Por ejemplo, en este reino de la corrupción y la politiquería, que es Colombia, es válido que uno de los escuderos del emperador (o emperadorcito), que ya hizo curso de cómo no sentir escrúpulos, sea capaz de “despacharse” el presupuesto nacional “para chantajear a los congresistas sobre la base de la inversión regional, condicionada al voto por el referendo”, como lo denunció en una entrevista el senador Rodrigo Lara Restrepo (El Espectador, 23-08-2009).

Porque –también lo señaló el precitado congresista- la reelección es un fenómeno de concentración de poder. Ya se vio, en la pasada aprobación de la misma, que para modificar un “articulito” de la Constitución se compraron votos y conciencias, a punta de notarías y también de promesas de inversiones regionales. Una suerte de simonía política. O politiquera y venal.

Y lo extraño de esto último, probado ya como cohecho, es que apenas una parte de los autores del delito han sido condenados. Los demás, gozan de buena salud. En esa misma perspectiva, se ha iniciado la feria del referendo reeleccionista. Hay que comprar votos y listo. Ya hay experiencia suficiente en tal práctica. Todo el poder al emperador, parecen decir los que medran a su sombra. Y él, por supuesto, les hace sus guiños.

En el asunto de la reelección, por lo visto, no existen principios éticos ni respeto por las instituciones ni la ley. Que todo eso se vaya al carajo. Que aquí la masa (negación de la sociedad civil) no ve las patrañas de su reyezuelo y sus adláteres.

En las declaraciones del congresista Lara también se dice que los patrocinadores de la parapolítica (el fenómeno que el senador Jorge Robledo bautizó como parauribismo), “es decir, los amigos de la mafia que reclutaron a Mancuso, a Jorge 40 y a los demás paramilitares, gozan de impunidad”. Y se advierte que muchos de esos sectores, promotores del paramilitarismo, requieren la reelección presidencial para seguir en la impunidad.

Si se conecta esta situación con lo que también dijo alias El Alemán en la misma edición de El Espectador, cuando acusa de traición al gobierno, se advierten cosas muy simpáticas. Insiste en lo sabido: que el paramilitarismo no actuó solo, que muchas de sus armas salieron de guarniciones militares, que los camuflados y chalecos salían de la Industria Militar, etc. Pero no habló –tampoco le preguntaron- de quiénes estaban detrás de ese proyecto criminal. Nada se sabe, hasta hoy, por ejemplo sobre el grupo de los seis.
Lo que sí reveló el Alemán (que, además, es voz popular) es que el paramilitarismo en Colombia “sigue vivito y coleando”, porque depende de “sectores muy poderosos”. Y él tiene por qué saberlo. Quizá sean los mismos sectores de los que habla el senador Lara y que están empeñados en la reelección. No sólo para que la impunidad siga campeando, sino para que se perpetúe el emperador.

De todo esto, quedan preguntas: una, ¿sería el paramilitarismo el que penetró sectores empresariales, económicos y políticos?, otra: ¿fueron estos sectores los que penetraron el paramilitarismo, o, mejor dicho, crearon ese proyecto criminal? Para evitar respuestas al respecto, se extraditaron varios jefes del paramilitarismo a los Estados Unidos.

El senador Lara expresó también asuntos sabidos: que el Congreso no es autónomo y que los congresistas no pueden actuar en conciencia, porque están chantajeados por el Gobierno. El que tenga ojos que vea. Entre tanto, el emperador se pasea desnudo y todos admiran su traje. Tal vez, como en un cuento de H.G. Wells, necesitemos estar ciegos para ver mejor la oscuridad.

 

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