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hace 2 horas
Por: Marcos Peckel

Cielos borrascosos

Sorprende que no han sido más las aeronaves de pasajeros derribadas por misiles, bombas o cazas, teniendo en cuenta que desde la invención del avión los cielos del planeta se ha tornado en campos de batalla.

Pocas dudas había que el avión ucraniano que hacía la ruta de Teherán a Kiev había sido derribado, las evidencias eran irrefutables, los iraníes tuvieron suficiente tiempo para reconocer el “error”. Sin embargo, prefirieron mentir y engañar para eventualmente quedarse con “el pecado y sin el género” admitiendo que un misil suyo había abatido el 737 con 176 pasajeros.

Los mismos ucranianos han estado involucrados en dos derribamientos de aeronaves civiles. El MH17 de Malasia Airlines con 298 pasajeros que hacía la ruta de Ámsterdam - Kuala Lumpur fue derribado por rebeldes ucranianos prorrusos. Fue necesaria la tenacidad de Holanda, cuyos nacionales eran mayoría en el malogrado vuelo, para auscultar lo ocurrido, a pesar del ocultamiento deliberado de evidencia en esa zona de guerra. En 2001 un avión con 78 pasajeros que había despegado de Tel Aviv hacia Rusia fue derribado sobre el mar Negro por misiles ucranianos disparados en un ejercicio militar. Kiev aceptó responsabilidad y pago compensación a los familiares de las víctimas.

En 1988 con la guerra Irán-Irak arreciado sobre el golfo pérsico un navío de la armada americana lanzó un misil tierra aire a un Airbus 300 de Irán Air con 290 pasajeros que hacía la ruta Teherán-Dubái. Según la versión del comandante americano, el avión fue confundido con un caza F14 de la fuerza aérea iraní por lo que actuó en defensa propia en lo que era un teatro de guerra. En 1996 se logró un acuerdo a instancias de la corte internacional de justicia en el que Estados Unidos sin admitir responsabilidad, lamentaba “la terrible tragedia humana” y aceptaba pagar compensación a las familias.

Uno de los más álgidos incidentes de le guerra fría ocurrió con el derribamiento por cazas soviéticos de un Jumbo de Korean Airlines con 269 pasajeros que accidentalmente había penetrado espacio aéreo ruso. Por lustros reinó la incertidumbre sobre lo ocurrido, los rusos no permitieron que se buscaran los restos de la aeronave y los cuerpos de las víctimas nunca fueron recuperados. Varias teorías conspiratorias han surgido alrededor del siniestrado 747.

En 1973 una aeronave libia incursionó sobre la península del Sinaí ocupada entonces por Israel. Dos cazas phantom fueron despachados a escoltar al avión a un lugar de aterrizaje. Sin embargo, por dificultad en las comunicaciones, la inexistencia de relaciones entre los dos países y el temor israelí que la aeronave fuera usada para labores de espionaje, esta fue derribada sobre el desierto falleciendo 108 de sus 113 ocupantes. Israel admitió el “error de juicio” y pagó compensación a los familiares.

Estos solo algunos de los incidentes en que inocentes pasajeros encuentran su destino fatal en los borrascosos cielos de guerras en nuestro planeta.

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