Por: Oscar Guardiola-Rivera

Cincuenta

Según Miguel Benasayag “hoy el guevarismo en América Latina no significa una adhesión directa a la lucha armada como método”, sino que encarna sobre todo una práctica de la multiplicidad. Esta consistiría en “el desarrollo de mil polos de resistencia que no son pensados como una dispersión en vistas de una futura centralización”.

En aquellos años, el objetivo era escapar del dualismo simplista de la Guerra Fría. En una carta dirigida a Fidel Castro en 1964, Guevara predijo que la Unión Soviética vería sus fuerzas minadas en esa competencia y sería capitalista en cuando menos veinte años. Al hacerlo, expresaba también sus temores ante la creciente influencia de tendencias pro-soviéticas en el interior de la revolución Cubana. 

Es la lección que se obtiene con claridad tras la lectura de los Apuntes críticos a la economía política que Guevara preparó tras cambiar las fatigas del guerrillero en la Sierra Maestra por el escritorio del ministerio de industria. Esa lectura conviene además porque obliga alejarse de la tendencia a elogiar o condenar de manera siempre unidimensional la vida e historia de uno de los personajes más influyentes del siglo veinte.

Cincuenta años después de su muerte en Ñancahuazú, Guevara sigue siendo controversial. Ello demuestra la fascinación que continúa ejerciendo sobre nosotros su persona y el contexto en el que su actuación tuvo lugar. Por ello cabe cuestionar la continua ignorancia por parte de analistas y comentaristas acerca de la contribución de Guevara a los debates sobre organización industrial, manejo económico, y la discusión sobre incentivos, cálculo de valores, precios y planeación.

Lejos de tratarse de una discusión irrelevante tras la caída del Muro, es a la sombra de la debacle económica del 2008, cuyos efectos lejos de desaparecer se multiplican y amplifican en sucesivas crisis políticas como Brexit, la desintegración o auto-colonización de la Unión Europea, y el retorno de las ultraderechas en las Américas, que deben considerarse tales contribuciones a la discusión político económica.

Guevara creó el Sistema de Presupuesto Financiero, un sistema de manejo económico basado en las técnicas productivas, de administración e informatización que estaban aplicando las corporaciones en los Estados Unidos. Era consistente sin embargo con los análisis de la crítica de la economía política, en particular de la tendencia del capitalismo a canibalizarse a sí mismo y colonizar el propio mercado. Esa lección debería interesarnos hoy. También la inclusión en dicho Sistema de la promoción prioritaria de educación y entrenamiento, el establecimiento de controles administrativos, y el apoyo a la participación de los trabajadores en la administración de las industrias, así como el fomento de la ciencia y el uso de la sicología en economía.

    

Buscar columnista

Últimas Columnas de Oscar Guardiola-Rivera