Por: Salomón Kalmanovitz

Claudia López

Voy a listar las cualidades de la candidata López a la Alcaldía de Bogotá por las que me parece la mejor opción para los ciudadanos de la capital.

Claudia no desciende de dinastías políticas. Surge de una familia humilde y asciende por sus esfuerzos y capacidades para coronar una carrera de servicio público destacada. Eso le permite desplegar una gran empatía con la mayoría de los habitantes de la capital y ponerse en sus zapatos para entender sus problemas y ayudar a resolverlos.

Tiene una formación académica que ninguno de sus competidores está cerca de alcanzar. No es abogada, pero sí estudió biología y finanzas en sus pregrados, tiene un doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Northwestern en Chicago y una maestría en Administración Pública y Política Urbana de la Universidad de Columbia, Nueva York. Eso le permite desarrollar una visión de largo plazo, no solo para Bogotá D.C., sino para la ciudad región que el saliente alcalde ha despreciado olímpicamente.

Ha sido una adalid contra la corrupción y organizó el referendo que obtuvo más de 11 millones de votos y que los políticos en general y los candidatos continuistas en particular no parecen apoyar. Fue senadora por el partido Alianza Verde y durante cuatro años distinguida como la mejor y más diligente política en esa corporación. Hizo valerosas denuncias contra la parapolítica que han contribuido a que 50 de sus participantes hayan sido condenados por la ley. Defendió la prima y mejores condiciones laborales para las trabajadoras domésticas y logró hacer aprobar una legislación a favor del uso de la bicicleta.

Su primera preocupación es la seguridad de la ciudadanía para que viva sin miedo: “Libre de impunidad frente al delito, donde ciudadanos y autoridades cooperamos para que la vida y los recursos públicos sean sagrados y los bienes de los ciudadanos se respeten. Si el crimen no duerme, la seguridad y la justicia tampoco”.

Sus planes para la educación buscan aprovechar las instalaciones existentes para ponerlas a trabajar en todas las jornadas posibles, ampliando las coberturas al menor costo. Su consideración para encarar el problema de las basuras está basada en el respeto por los que tienen que sobrellevar el repleto relleno existente en la ciudad. Claudia buscará encontrar nuevos, reciclar al máximo y no simplemente otorgar contratos generosos a los compinches del alcalde de turno. No sufre del complejo de adanismo que uno de sus competidores cultiva con esmero ni del continuismo acrítico de los otros dos.

Su visión sobre el transporte es compleja y a la vez busca soluciones que utilicen la infraestructura existente: extender el metro de Peñalosa hasta Suba y Engativá, pues el de él solo llega hasta la 72 y ocasionaría un infarto en el corazón del norte de la ciudad. El de ella conectaría el sur con el norte y ambos con el oriente de la ciudad donde se concentra su vida económica y política. Se propone construir sobre lo construido y reparar lo destruido. Buscará utilizar los rieles que yacen subutilizados para construir un tren ligero que conecte desde Nemocón hasta la estación de la Sabana, pasando por Chía y Zipaquirá, también con capacidad de carga para aliviar la tremenda congestión de tráfico pesado que paraliza el desarrollo productivo de Bogotá. Se trata de un sistema de transporte público, masivo e intermodal.

Por sus virtudes y programas, Claudia López representa una oportunidad que tiene Bogotá para destrabarse, cambiar de rumbo y avanzar.

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2019-09-23T00:00:07-05:00

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2019-09-23T00:15:01-05:00

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Claudia López

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