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Enterrar a los muertos

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Adriana Villegas Botero
27 de enero de 2026 - 05:05 a. m.
“Los restos de Camilo Torres recuerdan que todos los bandos han desaparecido personas”: Adriana Villegas Botero.
“Los restos de Camilo Torres recuerdan que todos los bandos han desaparecido personas”: Adriana Villegas Botero.
Foto: ARCHIVO EL ESPECTADOR
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En las primeras páginas de Camilo Torres. El cura guerrillero, la magnífica biografía que publicó Walter Broderick en 1975, el autor describe lo que ocurrió hace 60 años, el 15 de febrero de 1966, en un combate entre el Ejército y el ELN en la vereda Patio Cemento, cerca de San Vicente de Chucurí, en Santander: “Figuras oscuras zigzagueaban entre las matas. Un soldado se encontró frente a un guerrillero. Le disparó a quemarropa. El pecho del hombre reventó en un chorro de sangre. El soldado no miró. Avanzó a la carrera. Disparó. Recargó. Disparó. De repente no hubo un solo movimiento. Ya no corría nadie. Los soldados disparaban al aire. De los asaltantes sólo quedaban unos cadáveres”.

Al final del libro hay varias fotos de Camilo Torres Restrepo, el sacerdote bogotano que nació en 1929, estudió en Lovaina, cofundó en la Universidad Nacional la primera facultad de sociología de Colombia, creó el Frente Unido del Pueblo para oponerse al pacto de élites políticas que fue el Frente Nacional, y cuatro meses antes de morir abandonó sus misas y clases para enrolarse en el ELN, aunque su experiencia en manejo de armas fuera nula.

Las dos últimas fotos que trae el libro de Broderick son del cadáver de Camilo. En una se ve “con los brazos en cruz y el rostro caído sobre el pecho”, y es inevitable pensar en Jesús cuando lo bajan de la cruz, con el rostro lacerado y el pecho desnudo. La otra, “una foto grande, la única que se dio a conocer”, es muy parecida a una imagen tomada en Bolivia, cuando otro ejército mató al Che Guevara y desapareció su cadáver, tal y como ocurrió con Camilo Torres. El Che nació siete meses antes que Camilo y murió 20 meses después.

El cuerpo del Che fue encontrado 30 años más tarde y por el de Camilo hubo que esperar el doble: este viernes la Unidad de Búsqueda para Personas Desaparecidas (UBPD) informó que, tras un proceso que inició en 2019, logró “la presunta localización del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo”.

El ELN, golpeado por la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, aprovechó la coyuntura para sacar un comunicado y revivir a su figura icónica, pero el contraste no le favorece: en 2026 el discurso de esta guerrilla luce como otro cadáver insepulto. Las ilusiones revolucionarias de los años 60 están muy lejos del sufrimiento causado con la crisis humanitaria en el Catatumbo, con Machuca, con secuestros como los de la Iglesia La María y el avión de Avianca, con los daños ecológicos por la voladura de oleoductos, con las bombas, extorsiones y el reclutamiento forzado en sus zonas de influencia, entre muchos otros crímenes.

Más allá de lo que representa en la historia de Colombia la figura de Camilo Torres, conmueve un dato que incluye la UBPD en su comunicado: la entidad, que nació como resultado del Acuerdo de Paz firmado con las FARC, tiene como misión buscar a 135.396 personas desaparecidas en el marco del conflicto armado, y en nueve años ha logrado la recuperación de 4.303 cuerpos.

En todos los municipios de Colombia hay Antígonas que buscan a sus desaparecidos. Los restos de Camilo recuerdan que todos los bandos, desde el Estado y los paramilitares hasta las guerrillas, han desaparecido personas. Aunque tardías, son valiosas las entregas dignas de restos humanos, como actos reparadores de memoria y duelo.

Adriana Villegas Botero

Por Adriana Villegas Botero

Periodista, abogada y doctora en literatura. Autora de los libros ‘El oído miope’, ‘El lugar de todos los muertos’ y ‘Sakas’. Profesora en la Universidad de Manizales. Ha recibido tres veces el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.
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Gilberto R.M.(54899)27 de enero de 2026 - 10:48 p. m.
Hay muertos que jamás morirán.
Álamo(88990)27 de enero de 2026 - 10:37 p. m.
No necesita parangones Camilo Torres, allá el Che, allá, bien está allá... Aquí, él y su pensamiento se yerguen ante la indiferencia y la pobreza política de una sociedad masacrada en el delirio de la sinrazón. Que nadie lo entierre, ¡que muerto no está!
Luis Carlos Cortés(m2w9y)27 de enero de 2026 - 06:11 p. m.
El ELN se equivoca de cabo a rabo si quiere mostrar el ideario del cura Camilo como propio. Nada más lejano a la realidad actual de esa banda delincuencial.
CARLOS BARRGAN(lcggj)27 de enero de 2026 - 04:28 p. m.
Los errores cuestan, y eso le pasó al sacerdote CAMILO. La llamada "lucha armada" no es la alternativa. La opción más sensata y eficaz es siempre la "lucha política legal". El grupo narcoterrorista Eln, no representa de ninguna manera el ideario político y humanístico del padre CAMILO. Errar es de humanos y eso le pasó al destacado clérigo. Paz en su tumba.
  • Mar(60274)27 de enero de 2026 - 10:53 p. m.
    En ese momento tal vez no lo era, mire como exterminaron a la Unión Petriótica.
angela gómez Suárez(622)27 de enero de 2026 - 04:15 p. m.
Extraño hallazgo de los restos del padre Camilo.Torres.El.general Álvaro.Valencia Tovar,,como Comandante.de la Quinta Brigada en Santander,sus tropas dieron de.baja.al "cura guerrillero" ,aseguró que sus restos fueron entregados a su único.hermano,residente en Alemania y allá reposan.Los terroristas actuales elenos,orates del Evangelio marxista_Leninista,pisoteando la memoria de este Apóstol del Pueblo,,celebrarán su crucifixión con asesinatos a mansalva de policías,soldados y campesinos.
  • holguer lopez(25313)27 de enero de 2026 - 11:30 p. m.
    Eso es cierto. Camilo Torres era sobrino de Carlos Lleras Restrepo, y Álvaro Valencia Tovar era allegado a la familia del Lleras / de la Fuente. A Camilo todo el mundo le rogaba que no fuera a cometer el error de incorporarse a la lucha armada, pero no hizo caso. ... El reportero gráfico de Vanguardia Liberal, don Carlos Chacón Soto, fue el que le hizo las fotografías al cadáver. El general Valencia Tovar, se encargó del traslado del cuerpo a las instalaciones de la Quinta Brigada, en Bucaraman
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