Publicidad

Parches callejeros y barristas en el paro

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Alberto López de Mesa
28 de mayo de 2021 - 05:55 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Desde que hago esta columna, el periódico me encomendó la honrosa misión de ser “los ojos de la calle” . Aunque no siempre obedezco el encargo, porque a veces salto del andén para treparme en algún techo desde el que pueda enfocar mi criterio en otros panoramas de la realidad humana y planetaria, ha de saberse que para mis opiniones, como para mi reportaría sobre aconteceres de calle, cuento con fuentes fidedignas y con testigos VIP o vivenciales. Así fue que en estos días de paro me topé, entre los manifestantes, a raperos barriales y líderes barristas que conozco, con quienes conversé y por quienes entendí que los jóvenes participantes en el paro no son un grupo etario homogéneo, son diversos los motivos y los modos de su participación en las manifestaciones de protestas, como plurales son sus condiciones sociales.

Entre quienes participan en las manifestaciones del Paro, mayoritariamente son jóvenes de 17 a 30 años de edad, son los más visibles, los más impetuosos y, por lo mismo, los más aporreados por la fuerza pública, los que pierden los ojos, los que desaparecen, los que mueren.

Los analistas del paro coinciden en que lo que motivó la participación de los jóvenes en el Paro que arrancó el 28 de mayo, no fue la oposición general a la reforma tributaria presentada por el gobierno, sino un cúmulo de resentimientos y de demandas contra la pésima oferta social que les toca padecer, extremada por el mal gobierno de Iván Duque y peor por la crisis económica y anímica que generó la pandemia Covid-19.

La coherencia de las juventudes con la protesta social trasciende las exigencias coyunturales del comité del Paro, además de acompañar, con sus voces y sus pechos, la protesta general por la miseria, por el derecho al empleo, a la salud, a la educación gratuita, entre otras ignominias que padece por igual la gente y la tierra colombiana, están latentes en sus manifestaciones reclamos existenciales como grupo etario que se procura su dignidad, que propone y se expresa en libertad.

-”El presidente Duque logró lo imposible, que las barras de fútbol se unieran contra su mal gobierno”- exclamó Hernán Cortés, hincha de Santa fe, al ver entre la marcha gente de Blue Rain, de Disturbio Rojo y de la Guardia Albirroja coreando vainazos contra el mandatario pelele o contra los abusos del Esmad, con el mismo ímpetu y los mismos sonsonetes que le ponen a los cánticos de estadio.

Entonces las marchas constituyen para las identidades colectivas una suerte de parche entre la multitud, en donde las juventudes consuman su participación social crítica y de alguna manera subversiva.

Un líder del parche “Los Critter” me explicó que los confinamientos obligados por la pandemia y los partidos sin público en los estadios ha afectado la cohesión de las barras, y, así como aumentó la deserción escolar, también por la disminución de encuentros barristas algunos se descarrilaron hacia la delincuencia. No es de extrañar que en los días del Paro, los instrumentalicen las bandas vandálicas como carne de cañón en los disturbios

También se sabe de combos barriales y raperos de esquina cuya participación en las marchas la financian sindicatos o partidos políticos, aún así, encuentran en la protesta una instancia para su realización existencial como ser social. Prueba de ello son las diligentes cuadrillas de primeros auxilios que en Puerto Resistencia -como llaman a las barricadas en el portal de las Américas-, proveen de agua y de alimentos a los que defienden el paro poniéndole el pecho a los embates de la policía y auxilian a los que resultan heridos en los enfrentamientos con la fuerza pública. Igual de significativos son los grupos de batucadas, los que marchan con títeres y performance con zancos y muñecones.

Sin duda, en la ocasión del Paro, las juventudes populares acrisolan su identidad, espontáneamente rebelde, novedosamente política.

Los parches cohesionadores, las barras de fútbol como modos de identidad colectiva, las hermandades construidas en las esquinas, que vieron frustradas sus dinámicas con el distanciamiento social obligado, con los confinamientos de cuarentena, resurgen en las marchas y manifestaciones del Paro, ahora cualificados por las nuevas nociones y los diversos criterios que sobre la realidad se comparten a la sazón de la protesta justa y pertinente.

El pseudopresidente Iván Duque, cuya mentalidad debería corresponder a las liberalidades que en los 80 enarbolaron los de la “generación X”, quienes desde entonces posicionaron la defensa de los derechos humanos, del albedrío de género como la nueva moral de la dignidad y la libertad ciudadana, al rendir su conciencia, con abuelos supina, al caudillo de la secta abyectas, traiciona a su generación, desaprovecha la ocasión histórica , de propiciar, desde el gobierno, la “ecogonía” para superar las inequidades, la guerra y las bioexistencias. En cambio, poseído del infausto espíritu de su tutor, no escucha las voces reveladoras de los jóvenes manifestantes, le hucha la furiosa fuerza pública, para que a garrote, gas y bala silencien los reclamos justos. Tal ves su descendencia le reclamará el no haber escuchado a las multitudes de jóvenes que desde las calles le advertían el infausto porvenir de la patria, consecuencia de su vergonzante estulticia.

Conoce más

Temas recomendados:

 

luis(89686)29 de mayo de 2021 - 05:15 p. m.
Las importaciones de bienes y servicios, el raterismo, produjo el alto índice de desempleo que genera pobreza absoluta y la descomposición del tejido social. La solución es la legalización de las drogas, una producción agrícola e industrial y una educación en contexto. Pero no les interesa, vea el sainete de Martuchis em EEUU y el senado con la moción de censura. Estado fallido.
Juan(8096)29 de mayo de 2021 - 02:39 p. m.
Ojalá estos pelados y peladas, voten y convenzan a sus familias de votar y de votar cómo toca, en las próximas elecciones
jesus(92844)29 de mayo de 2021 - 10:35 a. m.
Que dolor ver ya en casa después de participar en una hermosa, nutrida y colorida manifestación, la detención un músico del "cacerolazo sinfónico" -en el video él le habla de derechos humanos a la facha de ciudad balin y a los policías, hágame el favor- que protestaba tocando un corno.
Atenas(06773)29 de mayo de 2021 - 10:33 a. m.
Vea, Ud, cómo Fidel dirige esto, ¡con razón! Delegar en un ñero, dizq, "ser sus ojos en la calle", q' además anda entre las barras d un perdedor equipo, si es el colmo d la desidia. Confiar en un palurdo q' ni entre sus mismos parces tuvo acogida cuando intentó ser su vocero, sí es muy grosero por parte del Director, y q' así reitera q' no la tiene clara. Como cuando le dio tribuna a Santrich
  • william(51538)29 de mayo de 2021 - 11:26 a. m.
    Habla de ñeros, este ñero uribista. 🤣🤣
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.