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“Michael”, entre luces y sombras

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Aldo Civico
26 de mayo de 2026 - 05:05 a. m.
“Lo que me llevé de 'Michael' es la imagen de alguien que vivió entregado, con el costo y la gloria que eso implica”: Aldo Civico.
“Lo que me llevé de 'Michael' es la imagen de alguien que vivió entregado, con el costo y la gloria que eso implica”: Aldo Civico.
Foto: EFE - Glen Wilson/Lionsgate
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Michael no es la mejor biopic que he visto. Creo que las dedicadas a Freddie Mercury o Elton John fueron mucho más interesantes. Pero, de todas maneras, salí de la sala con preguntas y reflexiones que la película sobre el rey del pop me provocó. Me acordé de que cada uno de nosotros, en el fondo, nace con un doble propósito en la vida: compartir el don que la vida nos trajo y sanar nuestra herida existencial. La vida de Michael Jackson, me parece, se desplegó entre estos dos propósitos: un éxito extraordinario, producto de su talento, que generosamente donó a la humanidad, y los vacíos que, a lo largo de su existencia, trató de llenar. Como la de cada uno de nosotros, su vida se articuló entre luces y sombras. Solo que en el caso de Michael Jackson fueron ambas exponenciales.

Quiero empezar por las sombras y, precisamente, por el padre Joe Jackson, una figura que, al mismo tiempo, destruye y construye, exige y abandona, moldea el talento mientras aplasta al niño. Es el arquetipo de la herida de origen, esa primera fractura que, paradójicamente, se convierte en el suelo fértil del don. De hecho, no es solo el daño emocional de una infancia difícil, sino la cicatriz que orienta toda una vida hacia la búsqueda de algo que nunca se recibió: el reconocimiento, el amor incondicional, la sensación de ser suficiente. Los millones de fans por todo el mundo nunca lograron llenar ese vacío interior. Pero todos llevamos en nuestro interior esta cicatriz. ¿Cuál es, entonces, nuestra herida fundante? ¿Qué es lo que estamos buscando, sin saberlo, en cada logro, en cada reconocimiento, en cada aplauso, por pequeño que sea? Al salir de ver la película, reflexionaba sobre cómo nuestra propia evolución casi siempre comienza con el valor de mirar esa pregunta de frente.

También me hizo reflexionar sobre cómo Michael Jackson vivió su relación con su talento. Entre las escenas que más aprecié en la película de Antoine Fuqua está aquella en la que el rey del pop se encuentra a solas en su estudio, perfeccionando una nota, una fracción de segundo de música, la secuencia de canciones de un álbum. Allá, en esta soledad, eran solo él y su arte. Eso era vocación en estado puro y cuando alguien vive su talento como misión, más que como herramienta para el éxito, la relación con el trabajo cambia de naturaleza. La vida artística de Michael Jackson fue una respuesta a un llamado que provenía de su interior, allá donde habita el yo auténtico de cada uno. Cuando alguien permite eso, la disciplina deja de ser sacrificio y se vuelve una especie de acto litúrgico; se trabaja para ser.

Finalmente, lo que me llevé de Michael es la imagen de alguien que vivió completamente entregado, con todo el costo y toda la gloria que eso implica. Sin pretender alcanzar los mismos niveles que el rey del pop (que, en lo personal, tampoco desearía), sí podemos preguntarnos con cuánta entrega estamos viviendo nuestra vida. O si solo estamos sobreviviendo y resistiendo.

Conoce más

 

Yudi Buitrago(22540)27 de mayo de 2026 - 02:17 p. m.
Sobreviviendo y resistiendo. Como dice Dario Strajnsberjer, la verdadera pregunta existencial es: ¿hay vida antes de la muerte?
Tulio Claudio (70717)27 de mayo de 2026 - 11:24 a. m.
2-Vivimos sobreviviendo y resistiendo en la resiliencia emocional, tal como Michael Yackson, la estrella estrellada del Pop, el Top del género musical.
Tulio Claudio (70717)27 de mayo de 2026 - 11:14 a. m.
1-Entre sombras y luces de nuestra herida existencial, a carajo !!!, que tono sobresaliente y dominante !!! El vacío de una figura parental no lo puede llenar ninguna instrucción cívica de ningún instructor por muy cívico que se el profesor. Para mal o para bien...no cabe sino el recuerdo, ferozmente agradecido o tristemente recordado; cuando uno vive su talento como misión no tiene salvación y casi siempre muere crucificado, se trabaja para ser no se es para trabajar,...
Pipo Solarte(exbqo)27 de mayo de 2026 - 10:09 a. m.
Interesante análisis sobre la vida de un gran artista al que por prefabricarlo como tal su padre y el medio le robaron su infancia. Neverland sería un intento por recuperarla. Como dato curioso. El interprete es hijo de una colombiana que vivió con un hermano de Michael.
Norma Cruz(7poy7)27 de mayo de 2026 - 05:20 a. m.
Ahora le llamamos "sombras" a acusaciones de pedofilia... ah no, cierto. Eso ni lo mencionas, un detallito menor.
  • usucapion1000 .(15667)27 de mayo de 2026 - 09:01 a. m.
    acusaciones motivadas por ruines intereses econòmjcos y nunca comprobadas.
  • usucapion1000 .(15667)27 de mayo de 2026 - 09:01 a. m.
    acusaciones motivadas por ruines intereses econòmjcos y nunca comprobadas.
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