Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Un exceso de historia

Aldo Civico

01 de enero de 2024 - 09:05 p. m.

Al desencadenarse la guerra entre Israel y Hamás en 2023, provocada por la masacre del 7 de octubre, me vi impulsado a revisitar Múnich, de Steven Spielberg. Este filme, que trasciende la mera narración histórica, se ha convertido en una premonición sombría, reflejando con alucinante precisión la coyuntura presente. Múnich relata la reacción israelí frente al atentado terrorista de 1972 en los Juegos Olímpicos de Múnich, siguiendo a un comando israelí de contraterrorismo en su misión de represalia contra los perpetradores. Su vigencia y pertinencia radican en la descarnada exposición de un patrón perenne de violencia y venganza, que ha sumido a israelíes y palestinos en espirales de enemistad y represalias durante décadas. Spielberg logra ilustrar cómo la búsqueda de justicia puede degenerar en una implacable sed de venganza, sembrando dolor y resentimiento en ambos frentes.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

PUBLICIDAD

Surge en la mente la perspectiva de Nietzsche sobre la historia. Según el filósofo alemán, un manejo excesivo o indebido de la historia puede resultar dañino, conduciendo a lo que denominó “parálisis histórica”. Esto ocurre cuando estamos atrapados por el pasado, impidiéndonos imaginar y forjar un futuro diferente. Estamos inmersos en un exceso de historia. “Hay un grado de insomnio, de repetición, de sentido histórico, en el que todo lo vivo sufre un daño y al final sucumbe, ya sea un hombre, un pueblo o una cultura”, afirmaba Nietzsche en su obra Segunda consideración intempestiva. Sin embargo, utilizada de manera adecuada, la historia se convierte en una herramienta valiosa para el desarrollo y la transformación personal y cultural. Esto implica superar el pasado y liberarse del exceso histórico; en cierta medida, significa olvidar.

En el marco del conflicto entre Israel y Hamás, superar el trauma histórico implica forjar una visión amplia, un anhelo de paz, tal como propone John Paul Lederach con su concepto de “imaginación moral”. Esta imaginación involucra la habilidad de visualizar y buscar activamente un futuro de paz y reconciliación, aun en contextos de violencia y circunstancias que parecen desesperanzadoras. Es la capacidad creativa de la imaginación la que posibilita trascender el trauma y crear una nueva realidad; este proceso, interpretado como un trayecto de crecimiento colectivo, facilita “olvidar” el pasado y revitaliza el futuro ansiado. Así, una sociedad marcada por la animosidad y el rencor puede transitar hacia el encuentro, la comprensión mutua, la coexistencia y la reconciliación. Lograr la paz requiere una visión audaz y la disposición a soñar con lo que parece inalcanzable. Múnich ilustra las terribles consecuencias de responder a la violencia con más violencia. En su lugar, se necesita una actitud que reconozca el sufrimiento común y busque sanar, en vez de vengar.

Read more!
Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.