Publicidad

Haciéndole la campaña a Petro

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Alvaro Forero Tascón
08 de marzo de 2021 - 03:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Las sociedades acuden a los cambios extremos cuando consideran que no hay otra salida.

Por eso, cuando los sectores políticos en el poder no logran producir avances económicos y sociales para la población, porque circunstancias como las crisis no lo permiten, evitan facilitarles el trabajo a los enemigos políticos.

El establecimiento político en Colombia se acostumbró durante décadas a un cierto blindaje frente al cambio, primero por el Frente Nacional y luego por el conflicto armado, que bloqueó las posibilidades electorales de la izquierda y garantizó un monopolio de la derecha y el centro políticos. Pero ese “blindaje” se esfumó con la desaparición de la amenaza política de las Farc, como se evidenció en la elección presidencial de 2018 en que la izquierda obtuvo cerca del 40 % de los votos.

El establecimiento político parece no entender que el sistema político está en medio de una transición hacia territorio desconocido, pues en lugar de tomar medidas de precaución parece jugando con candela. No ve que todas las alarmas están prendidas: a la irrelevancia creciente de los partidos se suma una fragmentación política tan profunda que hay cerca de 30 candidatos presidenciales y las encuestas muestran que tanto el Gobierno como el expresidente Uribe —quien dominó la política los últimos 20 años— tienen una desfavorabilidad de cerca del 60 %.

Hacer una transición en medio de una crisis social y económica como la de la pandemia requiere pies de plomo. En cambio, el Gobierno responde con un salvamento económico muy inferior al de países comparables, no hace nada efectivo para contener el aumento de masacres y asesinatos de líderes sociales, ahoga un proceso de paz, abandona su promesa electoral de no entregar “mermelada” a los políticos, se asocia con el clientelismo para cooptar entidades que deben ser independientes, no recrimina con firmeza la brutalidad policial, criminaliza la protesta social, debilita la acción del Congreso con hiperpresidencialismo, debilita la relación con el nuevo gobierno estadounidense, ataca a las instituciones de la justicia para defender su partido y promueve ventajas judiciales para algunos de los peores condenados por corrupción, entre otras acciones que cualquiera calificaría de suicidas en medio de la situación actual.

Acciones que parecerían dirigidas a hacerle la campaña presidencial a Gustavo Petro, quien se frotará las manos recopilando las imágenes que le bastará poner en la publicidad política por televisión para generar indignación. Es muy posible que el balance de estos cuatro años de transición política sea un grave retroceso de los avances que había logrado el país en materia económica, de seguridad y democratización.

Lo grave es que un sector grande de ese establecimiento político considera que puede cometer esos errores porque la única manera de salvarse es crecer la amenaza para reeditar el fantasma del castrochavismo. Sin entender que esta vez la gente puede no creer en el grito de “lobo”, entre otras razones, porque no cree que quien grita es un inocente pastor.

Esa estrategia temeraria los lleva a buscar demoler el dique de contención de la izquierda que es el centro, a Sergio Fajardo y a Claudia López, lo que solo beneficia a Petro. Ojo con el manejo que le están dando al 22.

Conoce más

Temas recomendados:

 

ENRIQUE(67691)09 de marzo de 2021 - 01:07 a. m.
La seguridad democrática como política causo más de 6000 ejecuciones extrajudiciales y siguen contando. La actual política de seguridad, si existe mato manifestantes en Bogotá. A la extrema derecha ya no le sirve la violencia para seguir sometiendo a este pueblo que parece que despertó.
Omar(98177)09 de marzo de 2021 - 12:50 a. m.
Es la misma ineficiencia y corrupcion d la politica tradicional y del estado la q le sirve en bandeja al populista Petro para q enrede los electores, asi como uribe utilizó el castrochavismo xa asustar incautos y elegir a duque, petro podria utilizar las ineficiencia y corrupcion para "emberracar"los electores para votar x él. Lo mejor es sacar estos 2 personajes tóxicox d la politica Colombiana
Lorenzo(2045)09 de marzo de 2021 - 12:25 a. m.
Vuelve y juega: a la legítima resistencia política, el columnista adhiere el falso lugar común de la "polarización" cuando 'algún mamerto' protesta en contra de un Estado servido a la mesa del rico Epulón (los 5 ó 6 grupos económicos criollos que incrementan el Gini, tragándose la tajada más gorda del PIB). Hoy, nadie en el 3er. mundo subdesarrollado -Colombia- podrá saltarse el "sistema mundo".
  • Lorenzo(2045)09 de marzo de 2021 - 12:34 a. m.
    Satanizar la oposición sometida desde la noche de los tiempos por la patadura del perpetuo Establecimiento -devenido proyecto autoritario de sus recicladas elites mandamases- contribuye al necio combate contra una sociedad en la que los think thanks de la pequeña burguesía no advierten el cambio generacional. Tal necedad ataca incluso su miope mirada: entre 2022-2026 es imparable la renovación.
Gustavo(17925)08 de marzo de 2021 - 10:41 p. m.
Mas claro no canta un gallo . El centro Demoniaco esta llevando al pais por el camino del castrochavismo . Al viejo imputable ya no le cree nadie y el pais esta hastiado de la guerra . Dice el adajio que mas vale un mal arreglo que un buen pleito .Nuevamente el hospital militar lleno de heridos y mutilados ,los desplazados huyendo y las masacres y asesinatos de lideres sociales cada dia aumenta .
  • Lorenzo(2045)09 de marzo de 2021 - 12:16 a. m.
    El neoliberalismo que ha globalizado el mundo no concede margen a ensayos económico/institucionales en gobiernos de países, como Colombia, atado de piés y manos a la trama de una economía planetaria que rechaza enconchamientos premodernos. Tal cual: el maltrecho sector de pymes, federaciones y gremios autárquicos. Hoy el gobierno sátrapa privilegia el protagonismo monopólico de los cacaos. No más
  • Lorenzo(2045)09 de marzo de 2021 - 12:06 a. m.
    Eso que estigmatizan con la etiqueta de "izquierda" nunca gobernó a Colombia -ni el Terrorismo de Estado jamás dejó que fuera una opción con iguales posibilidades que los partidos del Establecimiento. Para 2022 ninguna opción de cambio -a excepción del continuismo autoritario del CD- se irá en contra del orden "sistema mundo". Más que un suicidio, es de facto, imposible.
Luis(20426)08 de marzo de 2021 - 09:38 p. m.
Fajardo es un uribista camuflado, gobernarían los mismos, las mismas políticas, la misma mermelada, las mismas trabas al acuerdo de paz, es de derecha. No habla, no dice nada
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.