Publicidad

Horizontes pintados de gris

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Ana Cristina Restrepo Jiménez
26 de julio de 2026 - 05:05 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La «Patria milagro», aún por fundarse, ofrece un tríptico para la posteridad:

Tal vez sin sospechar que lideraría el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes (MCAS), el pasado mes de abril, la senadora antioqueña Paola Holguín pintó el perfil de una virgen peregrina que pasó por el Congreso: «La Virgen de Fátima es considerada la virgen anticomunista, porque la Virgen de Fátima dijo que no se podía permitir la expansión de esa ideología rusa y el Papa Juan Pablo II lo dijo en su momento, porque el comunismo es deshumanizante. Y Dios y la Virgen quieren países de hombres libres».

El 20 de julio, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, motivó a sus paisanos a compartir en redes sociales una evocación de Horizontes, la obra del maestro Francisco Antonio Cano (1913), un icono de la antioqueñidad.

Horizontes pintados de gris

La imagen alterada encabezó la invitación a la ceremonia de celebración del 20 de julio en el túnel del Toyo, con la presencia del presidente electo Abelardo de la Espriella. «¡Antioquia resistió y los colombianos tienen la esperanza de un mejor presente y futuro!», exclamó Rendón en su discurso salvífico.

En la recreación de la famosa pintura, el hombre carga al bebé, y la mujer, vestida con los colores de la bandera departamental, señala el horizonte. El hacha del lienzo original de Cano desaparece, ya no es necesaria, el hombre domesticó la tierra –plasmada en la montaña abierta para el túnel del Toyo–, y las aguas del río Cauca –en Hidroituango– y del mar Caribe –en la vía al mar–. Como en el segundo episodio de una saga, Horizontes II, muestra la familia que triunfa en las montañas y en la ciudad, representada por el metro de Medellín. En el cielo flota el grito de «¡Libertad!» de los himnos de Antioquia y de Colombia, las banderas departamental y nacional se funden con la cordillera. Las nubes son zarpazos en el firmamento.

En la tercera postal, la ministra de cultura, con el nuevo gabinete ministerial, imita el gesto del saludo militar.

La designación de Holguín en el MCAS es una decisión coherente de ADLE quien, más allá de retribuir favores electorales (y de retar al expresidente Álvaro Uribe), entiende el valor de dicha cartera para la consolidación de su proyecto. En Antioquia anida la identidad más sólida y afín a sus ideales políticos.

En Antioquia, la disputa por el dominio de ciertas normas, valores y creencias se ha librado desde antes de que se popularizara la «batalla cultural» en la política global. Aquí la identidad es una lucha diaria entre la razón y la fuerza. (La identidad singular, inmóvil y excluyente, genera, sobre todo, resistencia).

En su discurso de Independencia, el presidente electo descargó sin titubeos: «En Medellín está la cabeza de la serpiente del narcotráfico y del crimen organizado […]. Desde Medellín y desde el Área Metropolitana, salen la mayoría de órdenes al resto del país».

Cada palabra rodó como un brochazo gris sobre el cuadro de una «raza pujante».

«Mi orgullo es mi ancestro montañero, para todo soy bueno […] Antioquia, de mi patria corazón […] ya no hay duda ninguna: ¡antioqueño es mi Dios!», en plena celebración, el eco del compositor Héctor Ochoa (qepd), en la voz de Paola Jara, se perdió en las profundidades del túnel. El idilio bucólico de Francisco Antonio Cano se transformó en la instantánea de una familia campesina sitiada por megaobras.

La cultura deja de ser cultivo cuando es domesticación. Dios, patria y una única forma de familia, por la razón o por la fuerza.

Conoce más

 

Darío Rojas Restrepo(12941)Hace 28 minutos
¡Qué susto pa donde vamos!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.