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¿Quién dio la orden?

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Ana Cristina Restrepo Jiménez
15 de enero de 2021 - 03:00 a. m.
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El tipo fornido, miope y con deficiencias auditivas que inspiró a escritores de suspenso como John le Carré tiene en vilo a un país cuyo débil Estado finge ser ciego y sordo.

El fantasma de Rafi Eitan, el legendario cazador de Adolf Eichmann, estremeció en el portal periodístico Los Danieles: Alberto Donadio, pionero del periodismo investigativo en Colombia, desveló posibles vínculos del espía con el presidente Virgilio Barco y el exterminio de los miembros de la Unión Patriótica (UP).

¿Existió una victimización sistemática orquestada por el Estado, el “genocidio por razones políticas” que reclaman tantas víctimas?

No se conoce una constancia escrita de las órdenes del presidente. Es improbable referirse a una “prueba reina”, no solo por la complejidad que entraña comprobar si las omisiones de un mandatario fueron voluntarias, sino porque es prácticamente imposible que un Estado planee y documente una victimización sistemática. O no se dejan evidencias, o se eliminan.

En marzo de 2019, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) abrió el caso 006: “Victimización de miembros de la Unión Patriótica por parte de agentes del Estado”. Desde entonces se han recibido tres informes (Fiscalía, Centro Nacional de Memoria Histórica y Corporación Reiniciar) para la consolidación de una base con el total de víctimas, que está en su fase final: “Los estimativos de crímenes contra la UP son superiores a lo que normalmente se menciona”, asegura una fuente del tribunal.

La JEP ha tomado 80 horas de testimonios y ha citado a versión voluntaria a 13 servidores públicos, dos generales, un coronel y tres altos funcionarios del antiguo DAS, entre otros. Ha realizado más de 150 inspecciones judiciales. De más de 400 posibles responsables, próximamente llamará a versión a 10 exmiembros del DAS y cuatro oficiales del Ejército.

Hoy, cruza y analiza las pruebas documentales en conjunto con miles de testimonios e indagatorias de expedientes recolectados durante 30 años (cobra sentido la dedicación de jueces, fiscales e investigadores anónimos que han cumplido con su labor). Aunque la JEP no ha recogido hasta ahora ningún testimonio que mencione a Eitan, ni en Colombia ni entre exiliados en distintas partes del mundo, bastaría citar el expediente de Yair Klein para evidenciar que sí ha habido relaciones de mercenarios con instituciones como el DAS y el Mindefensa.

Los vínculos del poder político y estatal con la violencia contra militantes de la UP no son nuevos. Prueba de ello son las condenas a políticos como César Pérez García por la masacre de Segovia, o los miembros del DAS vinculados al asesinato de Diana Stella Cardona, alcaldesa de Apartadó de la UP…

No es una historia de ficción, ni estamos cerca de “pasar la página”.

Donadio ha sido citado por la JEP. Le seguirán militares en retiro de alto rango. La debilidad institucional ha llevado a que sean el periodismo de investigación (¡el testigo protegido es un recurso legítimo!) y un modelo de justicia transicional los que abran los ojos de los colombianos y griten al oído del poder. Después de 35 años, revive la pregunta de la UP, la misma que ahora se formula el partido FARC tras el asesinato de 250 reintegrados: ¿quién dio la orden?

Conoce más

 

walter(04357)15 de enero de 2021 - 06:03 p. m.
Ya va siendo hora de que los culpables de este genocidio paguen por sus crímenes. Evidentemente crímenes de estado, por las características que rodearon este hecho triste y vergonzoso de nuestra reciente historia. Además del ya anciano general en retiro Samudio Molina, hay otros militares y agentes del estado que antes de pasar a mejor vida, debería pasar por la JEP.
Ewar(6960)15 de enero de 2021 - 05:29 p. m.
Nadie da órdenes, se limitan a decir: haga lo que tiene que hacer; ud. ya sabe; más le vale...
ANA(11609)15 de enero de 2021 - 05:18 p. m.
Señora Ana Cristina, tenemos derecho a la verdad. Cuánto tiempo han esperado los familiares de las víctimas para saber quién dio la orden. Qué drama han vivido los hijos de estas personas asesinadas, que el único error que cometieron fue creer en la posibilidad de un mejor país. Espero que la tarea de la justicia transicional nos de una respuesta. Gracias por su columna.
Atenas(06773)15 de enero de 2021 - 04:42 p. m.
Y el estiércol q' devino de esa guerra sucia desatada por la carrera oposición desde entonces y su brazos armados, Farc, UP, EPL.ELN y partidos de izquierda en mezcolanza infernal q' pusieron contra la pared al Estado, pues es apenas comprensible q' mueran en su propia ley y asesinados x sus propios pares como CH. Bejarano lo fue por las Farc. Y cuya limpieza debe seguir en su canibalismo.
  • william(51538)15 de enero de 2021 - 08:04 p. m.
    Seguramente sus compinches de verde no tuvieron parte en esa "guerra sucia" de la que habla, muy por el estilo del tal RAFAEL... o sois el mismo, alias Atenas, "carlosmoralej" y un largo etc.?
Graciela(lwvsg)15 de enero de 2021 - 03:33 p. m.
El pasado criminal del expresidente Barco quedará enterrado en la memoria histórica de la nación. Para esa labor de encubrimiento está dispuesto el uribismo y sus aliados politicos y la prensa arrodillada de siempre que saldrá a defender heroicamente el honor mancillado del pusilánime expresidente. Nada raro sería que las élites políticas crearán otro Frente Nacional para sepultar la verdad del conflicto
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