El año termina y 2014 estará lleno de retos para nuestro país y sus gobernantes, pero igualmente habrá numerosas sorpresas.
Y digo sorpresas porque nunca es claro lo que pasará, lo inesperado es parte de la vida colombiana. Elecciones, destitución de alcaldes, acuerdo de paz, el Mundial de Fútbol.
Entraremos a un año electoral con elecciones parlamentarias y presidenciales. Aparecerán nuevas caras y habrá otras más conocidas, pero aquí lo importante es votar en conciencia por las ideas y por el trabajo de las personas que aspiran al Congreso. La política no es perfecta, pero podemos influir si votamos bien y exigimos a nuestros gobernantes lo que aspiramos como colectividad.
No obstante, habrá trabajo para el Congreso, habrá reforma política, reforma a la justicia, reforma a la salud, entre muchas otras que son necesarias.
Si gana uno u otro, las consecuencias son distintas. Las elecciones presidenciales están entre candidatos que apuestan por la paz o por la guerra. Y Santos ha manifestado que las elecciones son un referendo del acuerdo de paz y aunque hay sectores ciudadanos que cuestionan el proceso, creo que este es necesario y que la reconciliación es importante.
No obstante, es importante también definir un límite en el tiempo, pues continuarán las negociaciones con la Farc y es claro que éstas, por costoso que sea, solo pueden llevarse a cabo con el presidente Santos.
En Bogotá habrá un nuevo alcalde, en enero se conocerá la respuesta del procurador a la segunda instancia presentada por Petro que parece que confirmará la destitución y dependiendo del tiempo se convocará a nuevas elecciones o se designará a un encargado.
Es claro que no nos ha ido mal con los encargados, quizás por el poco tiempo que tienen lo hacen bien, como fue el caso de Clara López. Un reto para un nuevo alcalde es hacerlo bien y que se vean las obras y los recursos.
Por último, habrá Mundial de Fútbol en Brasil y Colombia participará después de 16 años de ausencia. Y ésta es quizás la primera vez en la historia que nuestro equipo tiene grandes posibilidades de avanzar. Ojalá con nuestra selección tengamos muchas sorpresas.
Habrá mucho más y ojalá las sorpresas siempre sean positivas.