LA DIPLOMACIA HA VENIDO ACtuando en sus diversas formas para mejorar las relaciones con los vecinos.
Finalmente para el logro de este objetivo todo es válido y bienvenido, ya que las relaciones con Venezuela y Ecuador son fundamentales para nuestro país, no sólo en términos políticos, sino que lo son para la economía y las relaciones de nuestra gente y nuestros pueblos.
El presidente Santos, en pocos días, cambió el tono de confrontación y asumió otro más conciliador. La ministra Holguín contribuyó igualmente, pues por haber sido embajadora en Venezuela conocía personalmente a los funcionarios del gobierno venezolano y al presidente Chávez. Las relaciones van por buen camino y poco a poco se han venido tomando acciones en relación con temas que contribuyeron en el pasado a este propósito.
Se desarrollaron así las comisiones binacionales de notables, el intercambio comercial y la cooperación internacional para el establecimiento de programas. Fue así como se tomaron proyectos como el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles y se creó Batuta, con la asesoría y los lineamientos de Venezuela y del maestro Abreu; igualmente, en educación se creó Colfuturo tomando el modelo de la Fundación Ayacucho, que envió a miles de jóvenes venezolanos a estudiar y a prepararse en el exterior. El intercambio, además, llegaba a temas de niños, mujeres, indígenas, jóvenes y discapacitados. Se hacían estudios conjuntos de la situación de las poblaciones vulnerables en las fronteras. De un lado y otro, distintos estamentos contribuían, apoyaban y fortalecían las relaciones. La cultura en sí jugaba un papel preponderante y nuestros escritores, músicos, artistas, pintores iban de un lado a otro de la frontera con Venezuela.
Esto parece retomarse en este Gobierno en el que la Cancillería ha hecho un importante papel de acercamiento, y ya no sólo se reúnen los cancilleres, sino distintos ministros. La cultura, que no tiene fronteras ni ideologías, es un instrumento fundamental en el acercamiento de los pueblos y por iniciativa de la Ministra de Cultura se preparan conciertos binacionales; quizás el que será de mayor transcendencia es el del director Gustavo Dudamel —la sensación en el mundo entero y hoy director de la Sinfónica de Los Ángeles—, que contará con la presencia del maestro Abreu, el creador de las orquestas y mentor.
Bienvenidos el intercambio y la presencia cultural venezolana y espero que este ejemplo continúe y se extienda a otros sectores. ¡Felicitaciones!