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Nueva receta

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Andrés Escobar
02 de noviembre de 2011 - 11:00 p. m.
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El mercado laboral colombiano lleva tanto tiempo operando de una manera tan disfuncional, que el lunes pasado hubo regocijo en los medios de comunicación porque el desempleo estuvo ligeramente por debajo de diez por ciento.

Si bien es cierto que, además del dato recientemente publicado para septiembre, sólo hemos visto tasas de desempleo de un dígito tres veces más desde 2001 (a saber, en octubre de 2005 y en noviembre y diciembre de 2007), haber cruzado este umbral simbólico no es razón para celebrar.

La discusión debe reorientarse rápidamente hacia temas de fondo y nuevos objetivos. Aunque se están generando puestos de trabajo a ritmos importantes, la mayoría de los nuevos empleos creados en los últimos doce meses no es formal. La posibilidad de cotizar durante el suficiente número de semanas para hacerse acreedor a una pensión continúa siendo una meta inalcanzable para la mayoría de los trabajadores colombianos. La remuneración de las mujeres se mantiene alejada de la de los hombres. En virtud de las “fotografías” mensuales que toma el DANE del mercado laboral, sabemos mucho más sobre las características de las personas que trabajan o quieren trabajar, que sobre las empresas que contratan o quieren contratar personal. Por esa razón, los programas de capacitación del Sena no están necesariamente en sintonía con lo que el aparato productivo del país demanda.

Si la profunda crisis económica internacional no saca a la economía colombiana de su curso actual, seguiremos creciendo y generando empleo. Sin embargo, los problemas mencionados arriba, y muchos más que aquejan al mercado laboral colombiano, no se solucionarán por el solo hecho de que la economía crezca. Faltan nuevas iniciativas, reformas a ser presentadas al Congreso, regulaciones en mora de ser cambiadas.

El Gobierno tiene como meta llevar el desempleo a 9% en 2014. Deberíamos empezar a hablar sobre cómo llegar al 7% o al 5%; puede que no en 2014, pero no podemos contentarnos con 9%. Infraestructura, educación, entrenamiento, estabilidad, protección social, seguridad: ¿cuál va a ser la próxima receta? En la medida en que aspiramos a firmar más y más tratados de libre comercio con economías más productivas que la nuestra, esa receta se necesita con urgencia.

andres.escobar@econceptaei.com

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