Convencer es un verbo benemérito que se conjuga poco en la vida real. Rara carencia, pues uno suele ver mucha gente equivocada, empezando por el señor desentejado que me sale todas las mañanas al espejo. El ego desatado no ayuda a escribir, aunque valga la verdad tampoco ayuda la fobia contra el ego. Sirve lo que suele llamarse la sindéresis. Apenas me entere de dónde queda la farmacia en que la venden, les cuento.
Lo primero sea decir que –si el ladrón juzga por su condición– yo he sido convencido en bastantes ocasiones de cosas en las que antes no creía, pese a tener convicciones firmes. Trato de partir de la duda, a pesar...
Conoce más
