El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Café aguado

Andrés Marocco

14 de julio de 2026 - 08:37 a. m.
Juan Fernando Quintero entra al partido de Colombia contra Portugal en sustitución de James Rodríguez.
Foto: AFP - CHANDAN KHANNA
PUBLICIDAD

Jugar cinco partidos de un mundial, aún en este formato, no es malo. Tampoco, una locura. Es cumplir con lo mínimo, es no quedar mal para ser exactos. Y Colombia cumplió con una actuación digna, pero que, por las circunstancias del último partido, no parece suficiente.

Fueron más las cosas buenas en el campeonato. Sin embargo, en el juego con Suiza, la última imagen de la película, no quedamos bien. Fuimos tibios ante el reto y eso es imperdonable tras lo mostrado en los anteriores encuentros. Era un rival ordenado y bien parado, pero absolutamente normal. Cuando parecía que la fortaleza mental estaba instalada, y el entendimiento del juego por varios de los nuestros era claro, el martes anterior en Vancouver varios quedaron en entredicho en ambos aspectos.

Eso sí, culpar a este equipo de la falta de gol, que es una deuda histórica, sería injusto. Ese problema lo hemos tenido toda la vida, al igual que nuestros inconvenientes de temperamento. No obstante, ya con tiempo suficiente para superar la tusa, y tras vuelto a ver a Suiza con Argentina, creo que todos podemos asegurar que sí podíamos ganar si se hubiera puesto más... solo un poco más.

Muchas enseñanzas quedan de este campeonato que ya entró en su última semana. Ahí queríamos estar. Nos faltó energía más que cualquier cosa. Hay que estar más preparados para este tipo de mundiales con largos recorridos y situaciones climáticas extremas. Aparte del tema James, que hizo todo lo que pudo para ponerse a punto pero no le alcanzó a pesar de la voluntad del técnico —para varios exagerada—, nuestra carta principal, Luis Díaz, jamás estuvo. Llegó cansado y no se pudo recuperar ante la exigencia y el trajín del día a día.

Todos los equipos han sufrido ese desgaste, aunque circunstancialmente Suiza el día del partido llevaba dos semanas en Vancouver con un clima mucho más favorable para entrenarse con menos estrés. Tal vez, por eso Colombia no pudo dar ese paso adelante para ganarles. Agotado no se piensa tan bien. Contra Ghana, así no se haya llegado al alargue, se trabajó mucho para conseguir la victoria. No es una excusa, es una explicación para tratar de entender la decepción final.

Finalizada la fase de grupos fuimos, con Francia, la selección que mejor jugó. Hay que seguir trabajando desde la base como se ha reclamado siempre para formar de una vez por todas goleadores. Despertamos una expectativa merecida, pero no fuimos coherentes con la conclusión que el mundo y nosotros queríamos ver de la tricolor.

Siga a la nueva version digital de la sección deportiva de El Espectador.
Foto: El Espectador

🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador

Manténgase al tanto de toda la información deportiva con la SEDE. Estamos en 📷 Instagram 📹 Tik Tok y 📱Facebook

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.