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Andrés Marocco
13 de febrero de 2025 - 02:23 p. m.
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El balance inicial de la sub-20 colombiana en el sudamericano de Venezuela fue bueno porque salió primera de su grupo, consiguió resultados importantes y mostró nombres interesantes. Todo pintaba de la mejor manera para enfrentar la etapa definitiva, pero faltando dos partidos está peligrando su clasificación al mundial chileno cuando debería estar peleando el título continental.

Su debut contra Argentina mostró carácter y tres aspectos esperanzadores: seguridad atrás, presión alta y media y mucho poder por bandas atacando. Los argentinos habían iniciado con goleada sobre Brasil y se consiguió un empate auspicioso. Luego les ganaron a los rivales directos y les alcanzó para dejar en el camino a Brasil con suplentes incluso. Los dirigidos por César Torres tenían una idea moderna que, si bien es cierto, le faltaba más juego interior y goles como siempre, nos fue llenando de expectativas para pensar en otra vuelta olímpica después de 12 años. Apellidos como los arqueros García y Rojas, Mosquera atrás, Barrera, Perea, Batioja y Villarreal se hicieron conocidos por sus buenas actuaciones y llamaron inmediatamente la atención de los medios, aficionados y por supuesto empresarios.

Y entonces llegó la ilusión basada en los números de la ronda, que incluso superaban a los conseguidos en 2005 y 2013. Los dirigidos por Eduardo Lara en el Eje Cafetero terminaron segundos de su grupo y los muchachos del Piscis Restrepo también, para después salir campeones en instancias finales. Esta vez siendo primeros y además goleando 4-0 a Paraguay en el primer juego, no está clara la clasificación al mundial y ya no podemos ir por más. Hay que conseguir los puntos suficientes con Chile hoy y cerrando con Uruguay. Es desgastante escribir siempre lo mismo. Pasa en las categorías juveniles, en las mayores, en hombres, en mujeres. Decía el colega Jorge Bermúdez en estos días que nuestro ADN era perdedor y, pese a que suena fuerte, es difícil refutar su teoría. Siempre había pensado que preferiría que lleguen a la selección absoluta después de unos años varios jugadores de los seleccionados jóvenes aun sin salir primeros. Pero si lo hacen y no han ganado nunca nada, va a ser muy difícil que lo logren ya maduros. Hay que acostumbrarse a ganar.

Sería muy interesante poder preguntarle a Rafael Zabaraín, psicólogo de juveniles por años de la Federación, o a Marcelo Roffé, el de mayores, cuáles son sus diagnósticos al respecto. ¿En qué punto de la formación, incipiente por demás, de los pelados estará la deficiencia? Es claro que cuestan las instancias o partidos definitivos, así como en esta ocasión al rival se le haya superado o al menos contrarrestado apenas hace algunos días. ¿Qué cambia en el plano mental del deportista nuestro que lo pone inseguro para repetir o superar la actuación conseguida ya en el torneo ante el mismo protagonista? El enfoque del manejo de la presión debe cambiar. Para los del sur del continente no basta con competir. Les enseñan a no celebrar victorias morales, ni meras clasificaciones siquiera, únicamente festejan títulos.

Solo queda por ahora confirmar la ida a la cita orbital y seguir aprendiendo para implementar lo que pocas veces hemos entendido.

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Andrés Marocco

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
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miguel roberto navarra abello(4016)13 de febrero de 2025 - 06:48 p. m.
Los dirigentes de la Ligas departamentales, casi el 90%, no cree en el cuento de los psicólogos. Nunca preparan mentalmente a sus seleccionados porque lo consideran un gasto innecesario. Y que falta que hace un sicólogo deportivo en un cuerpo técnico a esa edad de 15 a 21 años. Ahí empieza todo nuestro karma. En colegios y escuelas tampoco hay ese tipo de preparación. Nuestro pénsum académico es arcaico.
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