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Columna de Andrés Marocco: Nuestra eterna falta de jerarquía

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Andrés Marocco
13 de octubre de 2023 - 05:37 p. m.
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La sensación de frustración después del empate del jueves es evidente. A pesar de que al fin y al cabo no se pierde contra un rival fuerte como la celeste, queda un mal sabor por lo que se desperdició en el segundo tiempo y por la bendita costumbre de cometer errores determinantes en los momentos clave de los partidos.

Así como los uruguayos, argentinos y brasileños aprovechan la duda del contrincante para capitalizar, nosotros, desde que tengo uso de razón, somos especialistas en demostrar que no tenemos la capacidad necesaria para no entregar ese tipo de ventajas.

Colombia sigue presa del nerviosismo y eso se notó desde el primer instante del encuentro. La cantidad de pases mal entregados en los 20 minutos iniciales fue vergonzoso, ese hecho jamás te va a permitir tener un desarrollo de juego tranquilo.

Uno puede mejorar, como de hecho pasó en la segunda parte, pero de un comienzo errático es poco probable que no se tengan consecuencias al final, como de hecho ocurrió.

La zona de contención, que sufrió cinco cambios con respecto a la fecha anterior, sigue siendo un mar de inconsistencias y malas decisiones. No se recupera un balón limpio, nos atacan por fuera y por dentro y sacamos al arquero figura por costumbre.

En esa primera etapa Barrios volvió por sus fueros y no atinó a quitar ni a lograr un pase completo para contribuir con la construcción. Salvo en el gol de James, los laterales tampoco supieron ser útiles y confiables. A partir de la anotación, como corresponde a la debilidad mental que nos caracteriza, empezamos a ganar confianza y se termina mejor antes del descanso.

Vuelven las acciones y nos empatan con el mismo gol de toda la vida, por arriba, en un tiro de esquina, pero se logra ponerse arriba rápido una vez más y los dirigidos por Bielsa empezaron a sufrir los rigores del clima y la Selección a encontrar espacios.

El mejor de la cancha, James Rodríguez, estaba clarito, e impulsó un ataque que pudo haber sepultado las acciones, pero que no fue efectivo suficientemente.

El zurdo, en una jugada compleja, estrelló la pelota en el palo de Mele enviada con su pierna menos hábil, y habilitó a John Arias, quien la picó y no entró gracias al travesaño.

Pero la más clara la tuvo Luis Díaz en una contra que en el Liverpool jamás falla. Ellos nos llegaron en todo el compromiso, sobre todo en los primeros 45, pero ya estaban liquidados física y mentalmente y no aprovechamos.

Para terminar, la distracción de siempre en el minuto 90 les regaló el empate. Ni Wilmar ni Frank aprendieron en Boca a pararse frente a la pelota para impedir un cobro que nos daba aire para regresar y Núñez aprovechó. Camilo fue imprudente y llegó el 2-2.

Pasan los años y seguimos siendo igualitos en nuestras desgracias. ¿Dónde está la viveza, la conciencia colectiva para aguantar un resultado, el sentido común? No lo sabemos y no alcanza todavía para alimentar una ilusión sólida. Sigue Ecuador.

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Andrés Marocco

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
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Dario(48192)14 de octubre de 2023 - 09:53 p. m.
No se compadece un equipo menospreciando y desmeritando a tanta historia d fútbol como la "garra charrúa", 1os campeones mundiales, adelantando las lineas hasta mitad d campo, arropando la ofensiva y desnudando la defensiva, con un 2-1 a favor en las postrimerías del partido. Dónde está el piloto o estratega...??
Oscar(36876)13 de octubre de 2023 - 10:38 p. m.
La selección de los años 90 sí tenía jerarquía querido Marocco.
  • Edgar(6652u)22 de octubre de 2023 - 03:16 p. m.
    En el mundial del 90 Camerún nos eliminó en una jugada ridícula de Higuita y en el del 94 los dos primeros partidos se perdieron y quedamos eliminados en primera ronda. Qué jerarquía!
Jaime(85895)13 de octubre de 2023 - 10:13 p. m.
La defensa de la selección Colombia se comporta igualito que la de nuestro querido y amado Atlético Bucaramanga
Atenas(06773)13 de octubre de 2023 - 08:28 p. m.
Sí, jugamos arrugados de entrada, como si sintiéramos pena con el rival y de allí q’ nos seamos capaces de pararnos firmes aún ganando. Teniendo un equipo contrario de mucha prestancia y con destacadas figuras en el mundo del fútbol, amén de su garra, ¿cómo es posible q’ estando en cancha propia y donde se aclimatan los nuestros, al final del partido tuviéramos más jugadores a punto de tirar la toalla; y estando Arias extenuado no se hace el cambio q’ propició el empate?
JUAN(6975)13 de octubre de 2023 - 07:13 p. m.
El eje de los problemas entre líneas que tiene ese equipo, se llama Mateus Uribe. Salvó la plana ayer con el gol, pero en todos los partidos ha brillado su incapacidad para hilar 2 pases (hacia adelante, porque siempre hace pases hacia atrás y deja expuesta la defensa a la presión de los rivales).
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