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24 Jun 2022 - 1:50 a. m.

Ventaja nacional

Andrés Marocco

Andrés Marocco

Analista deportivo

Hemos tenido una Liga de altibajos este semestre. Con algunos buenos partidos, pero con mucha pérdida de tiempo efectivo, situación que se debe corregir con prontitud. Tolima y Nacional protagonizan la final otra vez. No había un claro favorito antes del encuentro de ida del miércoles en Medellín, incluso podía hablarse de alguna ventaja de los pijaos, basados en los últimos enfrentamientos entre los dos. Se había convertido en “la bestia negra” de los verdolagas, ganándole de local, de visitante y hasta títulos, como en 2018. Hombre por hombre las nóminas son muy equilibradas, aunque los verdes siguen teniendo leve superioridad en valorización de sus jugadores.

Los dirigen técnicos experimentados, pero con un Torres más ganador y habitual de estas instancias. El año del vinotinto y oro ha sido muy bueno, incluyendo su clasificación a octavos de Copa Libertadores y las resonantes victorias en territorio brasileño en el torneo continental. Sin duda transita por el camino de los grandes, faltándole poco para ser considerado así por el país futbolero. Trabaja como tal, contrata como se debe, pero su hinchada increíblemente todavía no responde de la mejor manera y no se le puede llamar como miembro de la élite hasta que llene estadios.

Nacional sabía que no podía seguir bajo la sombra de este nuevo papá que le apareció hace poco, que a pesar de no jugar un gran primer tiempo, supo equilibrar en los minutos finales de la primera parte y dejar todo servido para el segundo tiempo.

Hernán Darío Herrera se ha convertido en un gran componedor. Encuentra fácilmente las soluciones y reacciona rápido. Fue así como envió a la cancha al Rifle Andrade para el complemento por Guzmán y todo cambió a favor del local.

Vinieron el golazo de Candelo y la lesión de Plata en el rival para asestar el golpe necesario y terminar cerrando el primer capítulo de la serie con un 3-1, que de no ser por la capacidad del contrincante, bien podría ser suficiente para pensar en el título.

Las estadísticas dicen que Tolima es mejor visitante que local, pero tampoco es un mal anfitrión a pesar de las bajas que podría tener. Por eso, aunque la ventaja de dos goles es amplia, tampoco da para que los verdolagas se confíen. Tácticamente no deben cambiar mucho los dos equipos en sus figuras. Ninguno se va a regalar por ir a buscar, por lo menos de inicio. La batuta la llevará el actual subcampeón, pero sabiendo que no tiene margen de error atrás. Fue muy llamativo que haya concedido tres goles y no es común que haga los mismos a favor en su casa. Bonito compromiso veremos el domingo en Ibagué. Que ruede el balón.

Andrés Marocco

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
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