Publicidad

Individualidades para el colectivo

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Andrés Marocco
16 de septiembre de 2021 - 02:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Con el inicio de una nueva edición de la Champions League y los últimos acontecimientos futboleros, podemos llegar a ciertos puntos de acuerdo. La pobre presentación del Barcelona inmediatamente invoca a Messi y la actualidad franciscana del team más famoso de las últimas décadas. Sin los goles y regates del rosarino, el culé se parece a cualquier equipo de la Liga española. Muy poco competitivo en Europa y menos enfrentando al poderoso Bayern y al desempeño de sus demás rivales de grupo. Es decir, no tiene asegurada su clasificación a la siguiente ronda, como era su costumbre. Para seguir hablando de los ungidos, se debe reseñar también el debut de CR7 con gol en la apertura, incluso convirtiendo el primer gol de la temporada 21-22. Sus números siguen siendo espeluznantes, a pesar de que ya está entrado en años. En ese momento todos pensamos que iba a ser un paseo la visita del United al Young Boys suizo. Se quedaron con diez justamente y al final perdieron. Había salido Cristiano y no pudieron mantener ni siquiera el empate. Después del PSG, que tiene la mejor delantera del planeta, pero que atrás no se ve tan sólido, esta edición será diferente. Sin muchos favoritos, más equilibrada y con temor a equivocarme debe tener un nuevo campeón, aunque el Chelsea dará la pelea seguramente. Lo que se mantiene y hace de la lucha por la orejona un gran evento es el alto nivel de la mayoría de participantes.

Muchos se quejan hoy de la falta de estrellas preponderantes y del ocaso que ya empiezan a vivir las que se mantienen, pero es que prima el colectivo sobre lo individual y eso no es malo, es maravilloso; es, al final, lo esencial en un deporte de conjunto.

Claramente el fútbol necesita referentes, pero el ciclo de los extraterrestres es corto en duración y largo para reiniciar. Salvo Mbappé, con sus altibajos, no se vislumbra una renovación de los dos protagonistas de los logros más resonantes de los últimos años.

Entonces nos tenemos que acomodar a jugadores más utilitarios y menos determinantes desde su despliegue personal, pero que brillen a la par del funcionamiento grupal.

Es positivo que se busque tanto el arco rival. En los años 90 y arrancando el siglo la moda era la táctica defensiva, como cerrarse bien y minimizar el error en contención. Ahora el que no ataque bien está liquidado. Obligatorio tener extremos, laterales que salgan y delanteros de todo el frente, que entren y se muevan con facilidad es lo que se usa. Para ser importantes en la cancha el entrenador debe brindarles herramientas que se soporten en la solidaridad, que la genialidad llegue como una sorpresa que ayude a consolidar el éxito, pero que no se dependa de ella para ganar.

Con Lionel el Barça no perdía tan feo, pero ya no le alcanzaba tampoco para mucho, sus compañeros ya no eran los mismos del sextete, Ronaldo no volvió al mismo Manchester que dejó para ir al Madrid y solos no se puede. La exigencia es muy fuerte y ya no se gana solo de nombre y de camiseta, por más que se venda como pan caliente en las tiendas deportivas. Esto evolucionó.

Andrés Marocco

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
Conoce más

 

Gonzalo(74477)18 de septiembre de 2021 - 01:16 p. m.
Morocco hablando de fútbol, es como un cura hablando de matrimonio?.
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.