Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Nuestros dos principales estandartes de los últimos 15 años están encallados. Hoy jueves 19 de agosto no tienen claro su futuro. Galatasaray no quiere contar con el Tigre y el técnico del Everton no quiere que James Rodríguez continúe. Parece mentira que con el promedio de gol que tiene Falcao algún equipo pueda descartarlo. Lo cierto es que ir a Turquía se convirtió con el tiempo en una mala decisión. A pesar del revuelo que causó su llegada, la turca ya no es una Liga vistosa ni competitiva, además el Galatasaray no ha podido en las últimas temporadas dominar como lo hacía antes. Para sumarle al entorno el goleador samario ha estado muy complicado con lesiones musculares frecuentes. Su promedio rompiendo redes por partidos jugados es muy bueno, pero no ha actuado mucho y los números no cuadran para la inversión que hicieron los dirigentes. Entonces se dice que le están proponiendo una indemnización, como a cualquier oficinista que licencian por un reajuste en la nómina. Se afirma desde allá que han llegado comunicaciones de interés, pero que solamente una de un club de Malasia con oferta incluida.
Por los lados del golden boot de Brasil 2014 no escampa. La relación con Rafael Benítez, el estratega español que reemplazó a Carlo Ancelotti, es muy mala y no se le ven las ganas de utilizar la zurda del colombiano en los Toffees. Además, le encantaría poder usar la plata del sueldo de James David para dividirla en un par de jugadores nuevos. Por suerte para él la sospecha de COVID-19 del fin de semana anterior le permitió evadir tener que convocarlo para el debut en Premier, en el que por cierto ganaron sin despeinarse. Sin nada oficial se habla del interés del Milan de Pioli y del Atlético de Simeone. Hasta el deadline es muy probable que lo tengan esperando porque ninguno quiere pagar por la transferencia. Lo quieren gratis. Sin duda por el tipo de estratega caería mejor en el rojinegro italiano. Con el colchonero español tendría que acomodarse al ritmo intenso y físico que le gusta al Cholo, un estilo mucho más exigente para la condición atlética de cualquiera.
Lejos de dramatizar, hay que anotar que la pandemia cambió diametralmente el mercado. De pronto aterrizó a la fuerza tanto exceso que caracterizaba estos días de especulación y contrataciones. ¿Quién se iba a imaginar que Messi podría llegar gratis al PSG y que el Barcelona no iba a recibir un euro siquiera por su salida? Corren tiempos difíciles y nuestros jugadores son víctimas de la depreciación y rigurosamente juzgados. Contratar a un compatriota que generalmente no es regular en su rendimiento a pesar de su talento y que le cuesta adaptarse a un país y un campeonato nuevo no suena tan recomendable.
Los errores cometidos en determinaciones, tal vez llevados por la conveniencia de Jorge Mendes, mánager de nuestros dos ídolos, también están afectando el presente de ambos. Falcao, a pesar de lo mucho que hizo en Mónaco, se debió demorar más en irse del Atlético, y James se apresuró en salir del Bayern. Ahora queda hacer fuerza para que su destino sea benévolo con sus carreras y en beneficio de la amarilla de Rueda. Los necesitamos.
