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¿Colombia depende demasiado de James Rodríguez?

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Antonio Casale
19 de enero de 2026 - 12:27 p. m.
James Rodríguez de Colombia celebra un gol este jueves, durante un partido por las eliminatorias a la Copa Mundial 2026 entre Colombia y Bolivia en el estadio Metropolitano en Barranquilla (Colombia).
James Rodríguez de Colombia celebra un gol este jueves, durante un partido por las eliminatorias a la Copa Mundial 2026 entre Colombia y Bolivia en el estadio Metropolitano en Barranquilla (Colombia).
Foto: EFE - Mauricio Dueñas Castañeda
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James Rodríguez encara un momento clave en su carrera y en el ciclo de la selección de Colombia. A pocos meses del Mundial, todavía no ha definido dónde jugará este semestre, entrena por su cuenta y comparte en redes sociales su buen estado físico. Pero entrenar solo no es competir, y competir es lo que realmente pone a prueba a un futbolista antes de una Copa del Mundo.

La realidad es clara: Néstor Lorenzo ha construido gran parte del funcionamiento ofensivo de la selección alrededor de James. El sistema, los ritmos y la toma de decisiones pasan por su zurda. Eso abre una pregunta incómoda pero necesaria: si James no llega en su mejor versión a junio, ¿Lorenzo se arreglará con lo que tenga o lo pondrá igual, independientemente del nivel que muestre?

Los números explican por qué la selección ha sido, en buena medida, jamesdependiente. James ha disputado 122 partidos con Colombia, ha marcado 30 goles y ha entregado 41 asistencias, cifras que lo convierten en el máximo asistidor en la historia de la selección y en uno de los mediocampistas más productivos que ha tenido el país. En Eliminatorias suma 14 goles y 14 asistencias; en Copa América, 3 goles y 9 pases de gol. No son estadísticas menores: son datos que explican su influencia directa en el juego y en el marcador.

La Copa América de 2024 reforzó esa idea. James fue el conductor absoluto del equipo, lideró en asistencias y fue elegido el mejor jugador del torneo, pese a no tener continuidad estable en su club. Esa paradoja —ser determinante sin competir regularmente— alimenta el optimismo, pero también debería encender una alarma. El tiempo pasa, las exigencias aumentan y el fútbol de selecciones, en un Mundial, no concede margen para improvisar.

Por eso la pregunta no es si James sigue siendo importante, porque lo es, sino si Colombia está preparada para jugar sin su mejor versión. Luis Díaz aparece como el futbolista más determinante del presente, con continuidad, ritmo competitivo y capacidad para liderar desde otro lugar del campo. Alrededor de él se podrían generar nuevas dinámicas, menos dependientes de un solo organizador y más colectivas.

El riesgo está en llegar al Mundial con una sola idea: James o nada. Las grandes selecciones construyen planes alternativos; no renuncian a sus figuras, pero tampoco hipotecan su funcionamiento a una sola variable. Lorenzo deberá decidir si insiste en un modelo que depende del mejor James, aun cuando quizá no lo tenga, o si evoluciona hacia una Colombia capaz de competir incluso cuando su jugador más influyente no esté en plenitud.

Porque el verdadero problema no sería que James no llegue en su mejor versión, sino que Colombia llegue al Mundial sin haber ensayado ninguna otra. Y eso, más que una apuesta, sería una imprudencia.

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luis german sierra jaramillo(18551)Hace 45 minutos
Lo mismo de siempre: adentro son unos "genios", pero salen y muestran lo flojos que son.
Duncan Darn(84992)Hace 1 hora
La verdad, me importa la diezmilmillonésima partícula de qlo.
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