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Columna de Antonio Casale: Jugar

Antonio Casale

10 de abril de 2023 - 06:00 a. m.

“Si la vida fuera como el fútbol en el parque… no hay cita, no importa el clima, llegan altos, bajitos, grandes, chiquitos… pocas reglas, todos entienden. Juegan, corren, se ríen, se disculpan, se cuidan. Se despiden y no se sabe si vuelven a coincidir en el mismo parque a la misma hora”. Nada más real. Lo escribió es su cuenta de Instagram la educadora y emprendedora Diana Zuluaga del Castillo hace unos días. Horas después leí la columna que escribió en este diario Astrid Rodríguez, ministra del Deporte, que se titula “Aprender jugando, una experiencia para la vida”. En ella explica los objetivos de su cartera basados “en el Decreto 1052 de 2022, que define estrategias y lineamientos para apoyar el talento deportivo, la generación de la reserva, la formación deportiva y recreativa, y la promoción del deporte competitivo y de alto rendimiento”.

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La ministra propone asegurar la formación deportiva desde la clase de Educación Física. Hace énfasis en que esta es la base de todo y sostiene que “esa fase de iniciación permite desarrollar habilidades y capacidades físicas, fundamentales en el desarrollo motor de los niños, generando la participación y la recreación. Aprender de manera lúdica”. “Que los niños del país se recreen antes que nada y que sus aprendizajes sean una experiencia formativa para la vida”.

Para cumplir con su plan, el ministerio no solo cuenta con la clase de Educación Física en los colegios, también hay programas como los juegos nacionales intercolegiados, que existen hace varias décadas, y las escuelas deportivas para todos.

Resulta constructivo y refrescante que en un mundo regido por los resultados, en un país en el que el deporte anda manga por hombro, porque el Estado históricamente le dejó la tarea de encargarse del asunto a la empresa privada y en una Colombia en la que parece que se dejó pasar una generación de oro de alto rendimiento sin cambio generacional aparente que brinde resultados similares, la ministra proponga comenzar a construir desde lo lúdico.

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Pero es que los campeones del mundo son muy pocos. Los que van a vivir del deporte son solamente algunos y ojalá que pronto aparezcan nuevos campeones. En Colombia salen campeones de todas partes, muchas veces ni sabemos la razón, pero aparecen.

En cambio, los que se pueden beneficiar de los valores que ofrece el deporte (disciplina, solidaridad, respeto a los demás y a sí mismo, sacrificio, honestidad, trabajo en equipo y tantos más) son todos los que en el futuro intentarán cambiar el rumbo del país.

Es que si en unos años se logra cambiar la cultura “traqueta” con la que cargamos hace décadas por una basada en la alegría de jugar, todos seremos campeones mundiales. Pasar de las palabras a los hechos no será nada fácil. La idea de la ministra no es populista y los resultados no se van a ver pronto, pero ojalá logre dejar una base sólida para que quien la suceda siga construyendo sobre ella.

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