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Luego de un trabajo de reportería, hay claridad en la ruta que tiene la derecha para mantener el poder en 2022. Obviamente, esta ruta puede cambiar con el paso del tiempo. También se puede decir que hay tensiones internas y las alianzas se pueden romper en cualquier momento. La ruta incluye tres caminos. Por un lado, un candidato presidencial fuerte que debería ser escogido en marzo, con un sistema de elección de primarias internas en octubre de 2021. En segundo lugar, el diseño de una serie de listas fuertes al Congreso. Habría cuatro listas. Por último, el famoso referendo de Uribe que debería ser votado a finales de 2021 o en marzo de 2022, la aspiración es que la votación sea muy cerca a las elecciones legislativas.
1. Carrera presidencial. En teoría hay 11 precandidatos presidenciales en la derecha, pero todo indica que la pelea será entre cuatro. El Centro Democrático deberá escoger entre Tomás Uribe, Paloma Valencia, Rafael Nieto y Carlos Holmes Trujillo; dicha escogencia sería en octubre de 2021. El tema de Tomás Uribe, si bien fue avisado por el expresidente Álvaro Uribe manifestando que era una estrategia para “ver qué pasa”, y doña Lina dice que no le gustaría que su hijo se metiera a la política, lo cierto es que la idea coge más fuerza a cada minuto. Por ello, Tomás está en gira visitando “políticos amigos”.
En el Partido Conservador habría cuatro precandidatos: Marta Lucía Ramírez, David Barguil, Luis Alberto Moreno y Juan Carlos Pinzón. Aquí es donde viene la primera disputa fuerte dentro del Gobierno o, mejor, dos disputas. Por un lado, en Palacio se dice que el candidato de Duque sería David Barguil; de hecho, es el único congresista con dos muy buenos amigos y cercanos a su estructura política en cargos ministeriales. El ministro de Agricultura y el de Ambiente son de él. La bronca de muchos congresistas es porque se dice que Barguil maneja esos dos ministerios a su antojo, además controlaría la Dirección de Vigilancia de Regalías del DNP y otros cargos medios en otras entidades. Esta preferencia de Duque le hace mal ambiente con la vicepresidenta y con el propio uribismo radical que funciona como secta religiosa.
Además, estarían Federico Gutiérrez y Álex Char. Sobre el primero, hasta hace pocos días era visto con buenos ojos por el expresidente Uribe, pero sus cercanos dicen que luego de hacer números Uribe dijo: “no le alcanza”, “es perezoso y no le gusta trabajar”, haciendo referencia a la agenda de campaña. Sobre Char, si bien él dice ser intocable y tiene como su aliado principal al registrador nacional Álex Vega, muchos políticos dicen que es difícil la viabilidad de Char, sobre todo, debido a la imagen que tiene buena parte del país sobre esa familia.
2. Listas al Senado. En teoría habría, al menos, cuatro listas al Senado. Por un lado, la del Partido Conservador, que tendrá igual número de senadores en el 2022; han sido muy beneficiados con la mermelada. La lista del Centro Democrático, que en el mejor de los cálculos tendría 12 senadores; por ello Álvaro Uribe inicialmente pensó en su hijo para encabezar lista al Senado, situación que aún no se descarta. Luego, está la lista de Cambio Radical, la cual se verá fuertemente reducida; de hecho, para evitar la debacle, muchos dan por hecho que Vargas Lleras encabezará la lista a Senado. Por último, estará una lista de las sectas evangélicas, que prometen una votación importante. Inclusive, hablan de tener un candidato presidencial propio para la consulta de marzo.
A todo lo anterior se le debe sumar la, prácticamente, desaparición del Partido de la U y la incógnita de lo que hará el Partido Liberal, al menos el sector de César Gaviria. No hay que olvidar que muchos dicen que Gaviria está dispuesto a hacer lo que sea con tal de garantizar el futuro político de su hijo.
3. Referendo. El tercer camino es un referendo que garantice la impunidad de Álvaro Uribe y agite las masas de la derecha. Para ello, además de destruir a la rama de la justicia, aspiran a meter dos preguntas de populismo económico: la de Ingreso Solidario y el Bono Pensional.
