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Economía en riesgo

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Armando Montenegro
10 de octubre de 2021 - 05:30 a. m.
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En dos ocasiones en que la economía colombiana exhibió enormes desequilibrios en el frente fiscal y de la balanza de pagos, se desataron grandes crisis que resultaron en recesión, quiebras bancarias y enorme desempleo. Esto ocurrió en los años 80 (1982-1984) y en la segunda mitad de los 90 (1998-1999). En ambos casos, con la economía seriamente debilitada por los déficits, la crisis estalló con el cierre de los flujos internacionales de capitales.

Una economía relativamente sana y bien manejada no colapsa cuando ocurre una crisis externa. De hecho, el efecto moderado que tuvo la hecatombe internacional de 2007-2008 sobre la economía colombiana se explica, en buena parte, porque los desequilibrios fiscales y de cuenta corriente eran modestos, y se contaba, además, con una correcta dirección de los instrumentos macroeconómicos.

En la actualidad, los desequilibrios macroeconómicos son, otra vez, gigantescos. El déficit fiscal de este año superará el 8 % del PIB, y el de la cuenta corriente de la balanza de pagos será del 5 % del PIB. Las proyecciones de 2022 muestran apenas ligeras mejorías.

Por fortuna, a diferencia de lo que ocurrió antes de las crisis de los años 80 y 90, ya se están tomando algunas medidas para enderezar el curso. La reforma tributaria que aprobó el Congreso es un primer paso en la dirección correcta e igualmente la decisión del Banco de la República de elevar las tasas de interés apunta a corregir el exceso de gasto en la economía. Por el contrario, inmediatamente antes de las crisis de 1982-1984 y 1998-1999, se bajaron las tasas de interés, se descuidaron los problemas fiscales y, temerariamente, se trató de impulsar la demanda agregada, políticas que agudizaron los desequilibrios y magnificaron los impactos de los choques externos.

Mientras se completa el necesario ajuste de los graves desequilibrios macroeconómicos, subsistirá el riesgo de que una perturbación externa de gran magnitud impacte sobre la economía colombiana y, como en otras ocasiones, cause estragos en la producción, el empleo y la pobreza. Por lo tanto, es preciso que se siga avanzando en la implementación de iniciativas dirigidas a cerrar los déficits y se busquen los consensos para resolver los problemas fiscales cuando existan las condiciones políticas para hacerlo.

Como las dos crisis anteriores explotaron entre el final de un gobierno y el comienzo del siguiente, es indispensable extremar la vigilancia macroeconómica en los próximos meses. Es frecuente que en la fase final de una administración se presente un cierto desgaste y, a veces, problemas de gobernabilidad que resultan en un relajamiento fiscal (esto fue muy serio en 1997-1998). Y los gobiernos entrantes, usualmente, tienen sus ojos puestos en sus promesas de campaña, lejos del necesario manejo de las dificultades que heredan de sus antecesores.

Una de las difíciles tareas de los consejeros de los candidatos presidenciales en la campaña que inicia es la de hacerles entender a sus jefes que recibirán una situación macroeconómica bastante delicada, la cual, necesariamente, impondrá restricciones sobre sus deseos de prometer, gastar e invertir, y los obligará a comenzar su gestión con reformas fiscales, tanto en el lado de los ingresos como en el de los gastos, y a colaborar con un manejo prudente de la política monetaria.

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Igor(19369)10 de octubre de 2021 - 03:11 p. m.
De acuerdo profe, la situación pos Pandemia se debe manejar con mucha prudencia. Buscar la estabilidad, para reactivar desde allí la economía y reducir de nuevo la pobreza y sobre todo la extrema miseria. Ese es el camino, difícil, pero es el que se debe seguir. Nota: Dígale a Eduardo Sarmiento que la plata no se encuentra en los árboles, ni en las máquinas del banco central, por fa.
Atenas(06773)10 de octubre de 2021 - 01:40 p. m.
De las prácticas sensatas q’ es perentorio instrumentar es de lo q’ se ocupa esta interesante columna, no apta pa legos. Sí, la econometría y la macroeconomía es gueso duro de roer pa el vulgo, imposible le es.
  • Aquileo(2715)10 de octubre de 2021 - 03:15 p. m.
    Ratasquilla.
  • Francisco(30227)10 de octubre de 2021 - 03:13 p. m.
    ¿Por qué no te cayas?
  • George(98053)10 de octubre de 2021 - 02:15 p. m.
    Ahora Atenas presume ser un "carrasquilla" sobre temas de economía.
hugo(70179)10 de octubre de 2021 - 11:43 a. m.
otro ineptazo que solo sirve para escribir lo que no hizo...
  • Aquileo(2715)10 de octubre de 2021 - 03:17 p. m.
    Como de costumbre, el precario apenas con sus burdas, babosas y esperpénticas boludeces.
  • Atenas(06773)10 de octubre de 2021 - 01:43 p. m.
    Como este hugo, así con minúsculas en clara señal de su precariedad mental y reducida autoestima. Y a tal punto q’ no sabe ni forro de cómo escribir tan burdo comentario. Eso es duro pa la plebe.
Lorenzo(2045)10 de octubre de 2021 - 09:28 a. m.
Otro que presta el nombre para que los balderunners de arriba les escriban la columna. Tenaz "el olvido que han llegado a ser" estos manes en provecta edad. ¡O prestan el nombre (y firman después) para que otro les garabatee sus escritos o -¡pailander!- pierden sus privilegios! Debe ser que cosas muy tenaces quedan aún guardaditas in the Pandora's box.
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