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Se están planteando varias hipótesis para explicar la pronunciada caída de las tasas de fertilidad (el promedio del número de hijos por mujer) y los nacimientos en todo el mundo, un fenómeno con gran impacto en la vida económica y social del planeta.
Claudia Goldin, profesora de Harvard y premio Nobel de economía, ha señalado que las mujeres modernas –libres, educadas, conscientes de sus derechos reproductivos, con libertad para escoger y dejar a sus parejas, con acceso a anticonceptivos y procedimientos para interrumpir el embarazo, participantes activas del mercado de trabajo y con planes de realización profesional– posponen o evitan la costosa maternidad, a menos de que eventualmente cuenten con compañeros o esposos que asuman una parte sustancial de la responsabilidad del cuidado y crianza de los hijos. Este hecho, de acuerdo con sus estudios, es un factor clave para explicar la caída de la fertilidad en Estados Unidos y otros países desarrollados desde la década de los años setenta del siglo pasado.
Hace unas semanas, los profesores Myer y Hooper publicaron una interesante y llamativa explicación complementaria de este fenómeno. Se trata de la masiva difusión del uso del iPhone en Estados Unidos a partir de 2007. El impacto de este instrumento en la reducción de los nacimientos ocurre a través de cuatro vías. En primer lugar, el uso generalizado de estos teléfonos por parte de millones de jóvenes conectados a juegos, informaciones y redes propicia su aislamiento y, en consecuencia, reduce las oportunidades y la ocurrencia de interacciones personales, reuniones, fiestas y otros escenarios de socialización. En segundo término, este hecho, necesariamente, hace que disminuya el número y la frecuencia de los contactos sexuales en la sociedad. En tercer lugar, los dos factores anteriores –el aislamiento y la disminución de las relaciones sexuales– han estimulado el consumo masivo de pornografía, también propagada a través de los teléfonos inteligentes y las redes sociales. Y, por último, los iPhones son un medio efectivo de comunicación y divulgación de información sobre los mecanismos y oportunidades del control de la natalidad y la interrupción del embarazo. Las cifras y los análisis estadísticos presentados por estos investigadores confirman su poder para explicar la reducción de la fertilidad a partir de la masificación de estos teléfonos.
Desde hace varios años, la disminución de la fertilidad también se está presentando con intensidad en Colombia. Ha descendido en forma sostenida el número de nacimientos en nuestro medio. En consecuencia, el número de los habitantes del país se estancará y luego caerá en las próximas décadas. La población envejecerá y la atención a la población adulta, en materia de servicios de salud y de financiación de sus pensiones, constituirá un serio desafío para la sociedad colombiana. Lo más grave es que las miopes reformas a la seguridad social, adelantadas durante el gobierno Petro, no tienen en cuenta, para nada, esta realidad. Es necesario realizar un gran esfuerzo analítico para diseñar las políticas necesarias para hacer frente, en forma oportuna, al impacto de los importantes cambios demográficos que están ocurriendo en el país.
C.K. Myers y E. Hooper (2026), Is the iPhone Birth Control? NBER, WP 35310, junio.
