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Diez propuestas para enseñar la historia reciente

Arturo Charria
24 de marzo de 2022 - 05:00 a. m.

En Colombia la enseñanza de las Ciencias Sociales cada vez es más difícil. A diferencia de otras áreas de conocimiento, un profe de Sociales cada cierto tiempo se entera que ha salido una nueva orientación, un decreto o una Ley que modifica los temas que trabaja con sus estudiantes. Estos cambios vienen cargados de buenas intenciones, pero desconocen la complejidad de un docente que desde su aula piensa cómo incorporar en sus planeaciones dichos cambios.

Durante la última década estos ajustes se han centrado en el lugar que tienen la paz y la memoria histórica en la educación básica y media. Decretos como la Cátedra de la paz en 2015 y la Ley de la enseñanza de la historia de Colombia de 2017 se enmarcan en esta dinámica, a lo que se sumará el informe final de la Comisión de la Verdad que se conocerá en junio de este año.

Estos decretos y leyes aterrizan en los colegios sin un acompañamiento adecuado. Cuando hay capacitaciones, suelen limitarse a explicar la nueva directriz y reforzar su obligatoriedad, pero lo que un docente requiere es reflexionar sobre la forma de abordar estos contenidos. ¿Qué pasa si hablando sobre desaparición forzada un estudiante se descompone porque un familiar suyo ha sido víctima de esa violencia?

A la falta de capacitaciones se suma la baja carga horaria que tienen las Ciencias Sociales: generalmente son dos encuentros por semana. Esta es una paradoja, pues el área que con más frecuencia debe incorporar nuevos contenidos, es una de las de menor intensidad. Esto también implica que para que un docente de Sociales complete sus horas obligatorias, debe tener más de diez cursos. Lo que termina convirtiéndose en más estudiantes y planeaciones.

Este fue el contexto en que un grupo de once profesores del sector oficial de Cúcuta ajustaron sus planeaciones para incorporar en sus clases la enseñanza del conflicto armado. El proceso fue acompañado por la Universidad de Bristol y profesionales de la Fundación Memoria y Ciudadanía durante el segundo semestre de 2021. De allí surgió el libro Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armado.

A diferencia de otros libros sobre la enseñanza de la memoria histórica, esta publicación se centra en los ajustes curriculares de la planeación propia del docente y no en un catálogo de metodologías prefabricadas. De ahí que surgieran diez propuestas distintas, ajustadas a los contextos, intereses de los docentes y comprensión de sus estudiantes. Algunas de estas, por ejemplo, abordan cómo el conflicto es distinto en Norte de Santander por la frontera, otros comparan las dinámicas de la guerra con otros territorios y también hubo planeaciones que analizaron el horror de los hornos crematorios en Juan Frío.

Es un libro hecho por docentes, de ahí que en la portada aparezcan los nombres de los once profesores como autores. Cada capítulo es una planeación diferente e incluye el propósito de la sesión de trabajo, actividades y material de apoyo que puede ser descargado.

El texto será entregado el 24 de marzo a las comunidades educativas que hicieron parte del proceso. Su publicación se suma al debate sobre la enseñanza del pasado reciente y deja lecciones sobre la forma en que estos contenidos deben llegar a las aulas de clase. Quizá esto último es lo más importante, pues un docente, debidamente reconocido y acompañado, puede transformar para siempre su práctica y la relación con los contenidos que trabaja con sus estudiantes. Estas diez propuestas son muestra de ello.

Puntilla. Las ganas de buscar un candidato diferente a Petro o al que diga Uribe ha hecho que muchas personas vean a Enrique Gómez como un bacán ilustrado. Sin embargo, su “bacanería” está plagada de violencia, prejuicios y clasismo.

Diez propuestas para enseñar la historia reciente
Foto: Arturo Charria

 

Marco(88477)24 de marzo de 2022 - 05:07 p. m.
Quien no conoce la historia ... tiene derecho a que se la cuenten.
Usuario(51538)24 de marzo de 2022 - 04:52 p. m.
Enrique Gómez. ¡Cómo estará de desesperado este pueblo colombiano! Un godo con todas las de la ley para pelechar en esta escombrera: familia, apellidos, delfín, camandulero, militarista y facho. Este pueblo no aprenderá nunca.
César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:03 a. m.
Créame respetado señor Charria, soy docente del colegio Enrique Olaya Herrera, oriento ciencias sociales en 9, 10 y 11. Los magos de la pedagogía olayista metieron en algunos cursos las áreas de sociales, ética, religión, filosofía y ciencias políticas en 4 horas, dependiendo del énfasis al que pertenezca. Y ojo, son solo cuatro horas de sociales y demás áreas. Ello ha llevado a que, incluso...
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:11 a. m.
    de esta generación el día de mañana (Una sumisa, sin criterio, y obediente en extremo, lo que los perversos gobernantes necesitan, gente sin alma).
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:10 a. m.
    en su colegio no tiene una gota de los contenidos de la historia y la geografía, y ello tiene un objeto maléfico, no permitir que esta generación conozca una realidad a través de los procesos históricos, geográficos, económicos...en ese sentido, mi hija está siendo engañada burdamente, y como no poseo bienes para ponerla en un colegio que respete la academia, pues, imagínese qué podemos esperar...
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:08 a. m.
    recibe 8 horas o más a la semana de sociales, ética, religión (esa área debe salir del pensum académico), filosofía, economía y política otros cursos quedan apenas en la mitad con el mismo número de áreas. Y así ocurre con otras áreas. Charria, en todo caso, necesitamos una nueva Ley de Educación, a tono con los tiempos y rescatando sobre todo la historia de esta nación. MI hija por ejemplo...
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:05 a. m.
    los estudiantes de mi curso que son del énfasis musical se sientan engañados con esas pocas horas, me solicitan que pida al menos dos horas más para equilibrar, porque a ellos, les gusta mucho dicha área, y sienten necesidad de una mayor profundización. Sí, hay una campaña de desprestigio desde la institucionalidad contra las sociales, pues, mientras un curso que tiene énfasis en esa área...
Atenas(06773)24 de marzo de 2022 - 01:46 p. m.
Y en sus churrias, Charria, echa mano de charras ideas de evidente sesgo. Se pregunta cómo hablar de desapariciones forzadas a alelados alumnos q’ se quiere adoctrinar con marcado sectarismo, mas no lo hace respecto de 20 mil niños del campo q’ fueron conscriptos a la fuerza y además vejados por la guerrilla. Con razón duró solo 5 meses en su cargo de Secretario de Educ. de descuidada ciudad.
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:15 a. m.
    Falso. No es posible sesgar la historia, el conflicto necesita dos o más actores. La perversión de las guerrillas y de sus muy respetado paramilitares, y sumadas las fuerzas letales del Estado se deben contar sin dejo de amague. Ahora, estoy de acuerdo con vos, se debe mostrar una historia objetiva, científica, que ayude a comprender este hoy en el que los pelaos viven y crecen...
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:19 a. m.
    para alimentar la posverdad, esa que el uribismo y otra lista de matones ha necesitado crear para justificar su proyecto asesino y genocida. NO SEÑOR!!! La historia juzga a guerrillas, paras, militares y fuerzas policiales. Si todos han masacrado, la historia debe acusar con la evidencia documental. ¿O a quién no le sirve?
  • César(67121)25 de marzo de 2022 - 03:17 a. m.
    Acusar a solo una parte del conflicto es, por lo menos, mentiroso y parte de la mala fe. Ahora, según usted ¿qué es adoctrinar? ¿Si cuento los actos de terror del paramilitarismo es adoctrinar y si es de la guerrilla es educar? Porque ese es un mantra ordenado desde el CD, pero es que hay una razón: tienen miedo de que la historia desnude sus miserias, la escuela está para contar la verdad, no...
  • anselmo(12946)24 de marzo de 2022 - 04:20 p. m.
    Es propio de las mentes sesgadas por el fanatismo anacrónico de derecha que el educar a la juventud con base en la realidad del país, y no, en cuentos rosa o verdades a medias y tergiversadas, es adoctrinar a los alumnos. Los que han adoctrinado al pueblo ignorante son los que mantienen engañado a ese pueblo con mentiras, como negar que los falsos positivos son crímenes de lesa humanidad.
LuciaR(5380)24 de marzo de 2022 - 03:54 p. m.
Gracias por compartir este esfuerzo. Muy importante aprender de experiencias de docentes de gran compromiso, construyendo nuevas posibilidades educativas con estudiantes de poblaciones vulnerables, en zonas de conflicto (que son casi todas las del país).
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