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El baile de los que sobran

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Arturo Charria
20 de mayo de 2021 - 03:00 a. m.
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La fuerza de las movilizaciones lideradas por los jóvenes ha hecho que el Gobierno acepte negociar políticas y ajustar asignaciones presupuestales: la caída de la reforma tributaria, avances en la matrícula cero y un programa para el primer empleo son resultado de los plantones y marchas a nivel nacional.

A diferencia de otras movilizaciones históricas, esta no puede analizarse bajo la estrategia de la “acumulación de fuerza” propia de las organizaciones sindicales. Adicionalmente, cada día el foco de resistencia se mueve a un nuevo territorio, lo que impide hablar de una agenda única de negociación y una representación capaz de recoger las emociones que están en la calle. Esta dinámica hace que el Gobierno y el autonombrado “Comité Nacional del Paro” se vean igual de perdidos cada vez que se reúnen, pues, más allá de sus convicciones o posiciones, ninguna de las partes tiene injerencia sobre lo que se agita en las calles.

Y es que los jóvenes están jugados. La incertidumbre y el desempleo los movilizan. Allí se juntan quienes estudian y sienten temor de enfrentarse a un mercado laboral que no les brinda una oportunidad. También están los jóvenes que se graduaron como profesionales o de carreras técnicas (con créditos que no pueden pagar) y que están cansados de pasar hojas de vida. En los plantones están los jóvenes que trabajan en oficios distintos a lo que estudiaron o los jóvenes que trabajan más de 50 horas semanales por salarios de hambre. En las asambleas populares están multitudes de jóvenes que ni estudian ni trabajan y que, por primera vez, están siendo reconocidos como parte de algo: pelados y peladas que, como cantaban Los Prisioneros, andaban por la vida “pateando piedras”.

A la violencia estructural de crecer en un país sin oportunidades se han sumado la represión y los excesos de la Fuerza Pública durante estas semanas: homicidios, tortura, desapariciones y violencia sexual hacen parte del repertorio de violencia ejercida desde el Estado. Asimismo, desde la otra orilla, los jóvenes tienen el reto de levantar un muro que los separe de quienes se infiltran en las manifestaciones para escalar la protesta a través del fuego y la destrucción.

Esos jóvenes, con orígenes y agendas plurales, están convergiendo y creando una masa crítica en la que comienzan a encontrar códigos comunes. Paradójicamente, a esta generación la unió la desesperanza y ha sabido darle una vuelta a ese sentimiento a través de la solidaridad. Allí en los puntos de convergencia han compartido sus frustraciones y expectativas, y lo han hecho en acciones colectivas en las que cada quien da lo que puede y toma lo que necesita.

Esos jóvenes se cansaron y nos lo están haciendo saber. Ya que no pudimos hacer nada para evitar que el país llegara a este punto, al menos dejemos que lo transformen. De ahí la importancia de reconocer que su malestar es un grito de justicia y su lucha, un intento por evitar que su lugar en el mundo siga siendo el baile de los que sobran.

@arturocharria

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rene(sraxd)21 de mayo de 2021 - 01:25 a. m.
El delito nunca prescribe, gran parte del presupuesto de las FF.MM. como el de la fuerza civil debé ir a indemnizar a los que abusaron, mutilaron y a las familias de asesinados y a las que esperan por los desaparecidos. Continuar con la política de guerra y violencia no ha garantizado derechos y protección a los civiles desde los campos ahora en escena (Now live streaming)hacia las urbes.
Tulio(25476)20 de mayo de 2021 - 07:52 p. m.
pura marihuana es lo que son los tales jovenes. oportunidades? a madrugar y a trabajar, partida de maricas. los fragiles quieren todo regalado
  • ERWIN(18151)21 de mayo de 2021 - 12:46 a. m.
    es ud. un imbecil tulio .. nunca se fumo un tabaco de marihuana .. hagalo idiota .. y lo de marica .. es hora de que salgas del closet .. tu mujer merece ser feliz.. y tu tambien ,con tu mozo .. imbecil
  • María(60274)20 de mayo de 2021 - 09:11 p. m.
    Tulio, nadie está pidiendo limosnas, están pidiendo trabajo, pero un trabajo bien remunerado, con todas las garantías, no una esclavitud con salarios de miseria, donde los únicos que se benefician son los explotadores.
Jose(46118)20 de mayo de 2021 - 05:40 p. m.
Con la famosa Ley 1822 4 de Enero 2017 La maternidad 18 Semanas 4 Meses. La micro empresa y Pequeñas empresas solo pueden recibir Mujeres en edad no reproductiva," Catanas". y Los jóvenes de ciertas Universidades y del Sena. Cumplido el periodo de prueba a sindicalizase y a salir a Protestar. Abajo Gobierno Corruto y Empresas Explotadoras.
Pedro(86870)20 de mayo de 2021 - 04:37 p. m.
De acuerdo, estos jóvenes son admirables. Pero si les pedimos que no olviden que es su deber estudiar y prepararse para construir el nuevo país que necesitamos. El tiempo que se vivencie marchando debe estar acompañado de un tiempo que se vivencie estudiando
Julio(87145)20 de mayo de 2021 - 04:21 p. m.
Unos berracos esos jóvenes. Tienen claridad política y determinación. Muy bien por ellos y hay que apoyarlos decididamente.
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