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Señas para migrar

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Arturo Charria
07 de abril de 2022 - 05:00 a. m.
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Cuando alguien inicia su camino entre Venezuela y el resto del continente lo hace con los recursos que tiene: económicos y físicos. Ambos se van agotando en la carretera. Para soportar un viaje que puede sumar miles de kilómetros algunos construyen redes de apoyo en la vía con otras personas, así intentan mitigar la fatiga y el dolor que conlleva toda partida.

Llegar a la frontera con Colombia es un momento fundamental del recorrido, pues muchos saben que existe La ruta del caminante, una serie de puntos en la carretera en los que reciben ayudas que “alivian” el viaje. Estos son operados por organizaciones de la sociedad civil y cooperación internacional, allí pueden recibir alimentación, ropa y orientación. En algunos casos se brinda hospedaje y les garantizan transporte a otras ciudades a personas y familias en riesgo vital. La ruta funciona bien entre el área metropolitana de Cúcuta y Morrorico, en la entrada a Bucaramanga. Cuando los caminantes salen de Bucaramanga, pueden encontrar puntos de atención, aunque no con la misma frecuencia y disponibilidad de servicios.

Esta es la historia de dos familias sordas que se conocieron en las carreteras venezolanas y continuaron juntas su camino a Colombia. Ambas familias salieron de Barquisimeto, una ciudad cercana a Caracas.

La primera familia era una pareja de sordos entre los 30 y 40 años, viajaban con dos hijas de uno y dos años. La pareja se comunicaba en lengua de señas, las hijas no tenían ninguna discapacidad auditiva, pero aún no hablaban. El segundo grupo familiar también era otra pareja sorda, la mujer tenía 22 años y el hombre 40. Todos se comunicaban en lengua de señas.

Al llegar a Los Patios, Norte de Santander, ingresaron a un Centro de Atención Sanitaria (CAS), estos fueron creados a comienzos de 2021 para organizar la oferta que reciben los migrantes que caminan por el país. En estos espacios son caracterizados y según los perfiles reciben manillas de colores que indican qué tipo de ayuda recibirán, ya sea transporte humanitario, transferencias económicas, alimentación o albergue. Por su incapacidad de comunicarse, las dos familias no recibieron la atención necesaria, ni las indicaciones que esperaban y continuaron su tránsito hasta el punto de La Donjuana, que se marcaba en un mapa que tomaron del CAS.

Allí fueron caracterizados. Las profesionales del punto tuvieron que quitarse el tapabocas para intentar comunicarse con uno de los hombres sordos, pues leía los labios y, entre balbuceos y señas inventadas, lograron contestar la encuesta que les permite acceder a la ayuda. Sin embargo, la última parte de este cuestionario requiere un audio de la persona beneficiaria manifestando que acepta todas las condiciones expuestas. Entre balbuceos y observaciones por parte de las funcionarias lograron enviar la confirmación. Tras horas de violenta burocracia siguieron su camino.

La falta de intérpretes de lengua de señas en los puntos de La ruta del caminante hace más difícil un recorrido que ya es peligroso para quienes lo emprenden sin discapacidades. Pero este no es el único olvido al que han sometido a esta población, pues, durante las socializaciones del Estatuto Temporal de Protección, tampoco suele contarse con servicio de interpretación. Todo esto repercute en la falta de información sobre población sorda migrante en el país, quizá debe ser porque nadie les ha preguntado, en lengua de señas, de dónde vienen o para dónde van.

Muchas de estas historias, como las personas, se pierden en el camino

Puntilla. Es sabido que a este gobierno le gusta mucho el espectáculo, por lo que sería bueno invitarles a ver la película Coda, así se enteran de la existencia de las personas sordas y la lengua de señas.

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Fredy(2758)08 de abril de 2022 - 12:57 a. m.
Vivan Francia Marquez y Gustavo Petro, carajo!!
Mario(16018)07 de abril de 2022 - 09:59 p. m.
Es la tragedia de estos hermanos vecinos, que no ven millones de colombianos seguidores de Petro-Putin.
Flavio(nrv85)07 de abril de 2022 - 06:30 p. m.
6 millones de emigrantes venezolanos que podían haberse quedado para luchar por el país que ellos quieren.Prefieren ser humillados,explotados,asesinados que luchar.¡COBARDES!
jose(33220)07 de abril de 2022 - 04:14 p. m.
señor columnista y a este gobierno y su corrupto directoe el Duque , le gusta mucho EL PERFECCIONISMO . debe ser por esto que los discapacitados no son perfectos y por eso no cuentan para él y tampoco para sus lacayos o fieles aduladores.
PEDRO(90741)07 de abril de 2022 - 03:21 p. m.
Cuenta regresiva: faltan 122 días para que termine este manipulador gobierno. Infórmese por varias fuentes sobre los acontecimientos políticos que protagonizan los distintos candidatos a presidencia.
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