Publicidad

Contra la vida, ¡nada!

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Arturo Guerrero
02 de julio de 2021 - 05:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Ni una ideología ni una religión, en sus prácticas, están por encima de la vida. Los sistemas y las creencias se hicieron para proteger y facilitar el bienestar corpóreo o síquico de las personas. Las personas son seres humanos siempre y cuando estén vivas y no vean convertida su existencia en una tortura.

Nunca será ocioso machacar sobre la majestuosa entrada del relato “El atroz redentor Lazarus Morell”, contenido en la Historia universal de la infamia. Allí Borges señaló la causa remota de los hechos que va a desmenuzar:

“En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros, que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas”.

Morell, blanco esclavista, dueño de haciendas y seguidor de la fe de Cristo, comandó en 1834 un grupo de mil hombres que desarrollaban un método gradual de liberación de esclavos. Los animaban a huir de sus patronos. Al ser capturados los ayudaban de nuevo a escapar para volverlos a vender. Tanto en las libertades como en las nuevas ventas los crueles redentores obtenían ganancias.

El final de cada prófugo era ejemplarizante: “lo libraban de la vista, del oído, del tacto, del día, de la infamia, del tiempo, de los bienhechores, de la misericordia, del aire, de los perros, del universo, de la esperanza, del sudor y de él mismo. Un balazo, una puñalada baja o un golpe, y las tortugas y los barbos del Mississippi recibían la última información”.

La letanía de Borges, cundida de ironía, es oportuna para configurar la atrocidad de la ideología esclavista y del credo que movía a estos liberadores de hombres. A nombre de la patria, de un dios, de la democracia, de un cielo, de la paz o de cualquier entelequia benefactora, se han perpetrado tremendos crímenes. Y todo en medio de aplausos, bendiciones y condecoraciones.

El desenmascaramiento que hace Borges, con su literatura, lo hizo con lágrimas Ingrid Betancourt la semana pasada en la Comisión de la Verdad. Aquel muchacho guerrillero que, tras intento de fuga de ella y “robo” de un machete, le reclamó por haber violado la confianza, recibió una pregunta demoledora: ¿qué habría hecho usted si le hubieran ordenado matarme? ¿Cómo entonces puedo confiar en usted?

Un redentor atroz es un oxímoron. Ningún redentor puede ser atroz. Las tendencias políticas y los cultos espirituales, cuyos líderes perpetren crímenes contra seres humanos, revelan la verdadera catadura de tamaños bienhechores. Estos no son capaces de sentir que una misma sangre bulle en sus venas y en las arterias de sus víctimas.

Carecen de empatía, de humanidad, de llanto. ¿Cómo se arrogan el privilegio de conducir hombres? ¿Hacia qué tipo de sociedad empujan a las multitudes orientadas o amenazadas por sus piadosas disposiciones? Lo cierto es que, entre un partido político de semejante talante y un predicador de tales habladurías, que entre el diablo y escoja.

arturoguerreror@gmail.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

María(11708)03 de julio de 2021 - 12:40 a. m.
Una gran columna que invita a pensar y a cada uno a reflexionar sin pasiones y emotividad. Con inteligencia, gracias
Atenas(06773)02 de julio de 2021 - 05:06 p. m.
Cierto es q' se han "perpetrado horrendos crímenes en procura de condecoraciones", justo lo q' urdió el tartufo Santos por desacreditado premio q' ya hoy, al interior de esa academia, por él sienten pena de otorgarlo. E, igual, al predicador, o mesías, al q' alude, este paro le salió caro y tamb. entró en descrédito. Y tras ellos la izquierda en efecto dominó.
Alfredo(08117)02 de julio de 2021 - 04:41 p. m.
puede aplicar su doctrina a los mandos y ejecutores de los "falsos positivos"? Los redentores atroces abundan en este país, agudice sus percepciones
ERWIN(18151)02 de julio de 2021 - 11:29 a. m.
sin nombres ..nos toca a nos deducir..asi mismo
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.