Publicidad

Encrucijadas de un año que hoy arranca

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Arturo Guerrero
06 de agosto de 2021 - 05:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Que unos prometan no expropiar, pero que los otros anuncien que no sacarán sus millones a paraísos fiscales. Que unos convengan frenar la matazón del país, y que los otros ofrezcan libertades para los que piensen lo contrario. Hoy cuando estamos a un año de la posesión de un nuevo presidente, vamos a usar las balanzas.

En un platillo irán las grandes empresas que ningún dueño cerrará. En otro, la garantía de no confiscar riquezas señalándolas sumariamente con el dedo. En este se pondrá el arrepentimiento de quienes profesaron la guerra como vía hacia el poder. En aquel, la autocrítica de los que metieron miedo con sicarios, para conservar ese poder.

Unos considerarán caducas la dictadura del proletariado y la economía férreamente centralizada. Otros abjurarán del capitalismo salvaje o neoliberalismo, por ser culpable de la mayor desigualdad entre los hombres.

Los de un lado prometen no seguir acaparando grandes medios de comunicación, que no les dan lucro monetario pero sí influencia y capacidad de cabildeo a favor de sus intereses. Los del otro se quitarán de la cabeza las golosinas de partido único, opinión única, culto a la personalidad.

Unos abandonarán la pretensión de alargar su mandato hasta su muerte o hasta la sucesión de vástagos o incondicionales. Otros recapacitarán sobre el largo fraude electoral que les ha permitido turnarse la autoridad del Estado entre los mismos con las mismas. Estos dejarán de pensar que son los únicos dignos de cruzarse la banda presidencial. Aquellos se olvidarán de que la revolución que van a comenzar los necesita por los años de los años, porque si se les niega el poder vitalicio ésta quedaría a medias.

Desde una orilla extrema, se dejará de nombrar en las dignidades a los compañeros de universidad, los amigos del gran jefe y los familiares en todo el rango de consanguinidad. Desde la contraria, se abolirá la ilusión de establecer una Nomenklatura en que solo puedan ascender los del partido político científicamente designado por las leyes de la historia.

Quienes igualan la cultura con el entretenimiento y a los artistas con las divas de la farándula apostatarán públicamente de esta ofensa contra los territorios tremendos del espíritu. Quienes según la cartilla de su ideario creen que música, libros, pinturas, danzas, poesía son minucias subalternas de la economía han de renegar de tales ideas decimonónicas.

En un platillo de la balanza se ubicará el terror como aglutinante fundamental de los ciudadanos, que serán vigilados casa por casa, barrio por barrio, y que convertirá la amistad en desconfianza. En el otro se pesarán los extravíos de fomentar la guerra para apoderarse de la tierra y de sabotear la paz para mantener los privilegios centenarios. Ambas bandejas se rechazarán por ofender la dignidad humana.

Colombia se debate en esta encrucijada que la mantendrá en ascuas hasta dentro de un año. Y que de ahí hacia adelante marcará el destino de un pueblo cansado de delfines, sustos, rumores, calumnias, mesías, caudillos y demás catástrofes del poder.

arturoguerreror@gmail.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

hernando(26249)06 de agosto de 2021 - 07:29 p. m.
Si Arturo. Zafemos esos extremos, cuya ppal funcion es justificarse por la amenaza del opuesto. Sobre ellos debe prevalecer el sentido común, aceptación de la complejidad y el cambio, tolerancia, diversidad, respeto al otro. Pasar del medioevo homogéneo a la globalidad multiforme.
bernardo(19305)06 de agosto de 2021 - 05:11 p. m.
Bueno : que esto tan lindo no sea otra utopía. Es muy difícil que la extrema izquierda se cure de sus dogmas , y la extrema derecha renuncie a sus privilegios. Los que no tenemos dogmas ni privilegios podemos seguir intentando...
Antonio(45414)06 de agosto de 2021 - 02:32 p. m.
Puede que la pandemia cese o al menos se reduzca pero nos espera algo peor: la campaña por la presidencia; será tan sucia y llena de noticias falsas que posiblemente vamos a extrañar al Covid.
Atenas(06773)06 de agosto de 2021 - 02:21 p. m.
Y en ese aparente escenario tan duro, Arturo, es preciso tener presente al Messi de nuestro establecimiento. Sí, aquel q' cual fiel de la balanza inclinará el resultado a favor de su partido con quien señale como ungido. Y serán 4 años más de lenta pero segura senda democrática. Y la única mejor opción q' hay.
María(11708)06 de agosto de 2021 - 01:36 p. m.
Estoy de acuerdo Arturo, estamos embarcados en esas opciones cada vez menos interesantes e inteligentes. La única esperanza que la juventud universitaria siga exigiendo derechos y nuevas formas de hacer política
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.