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La inteligencia artificial en su encrucijada

18 de septiembre de 2026 - 12:00 a. m.
"Es importante terminar con la ignorancia generalizada sobre la IA": Arturo Guerrero.
Foto: EFE - FILIP SINGER
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La irrupción de la Inteligencia Artificial ha desencadenado una ola de pesimismo sobre el futuro de la humanidad. Se ha recibido esta novedad científica como el anuncio de poco menos que una catástrofe. Expertos y legos pronostican el fin de la historia, puesto que dicha Inteligencia habría entrado a rivalizar con lo que hasta ahora sería el fundamento de la raza pensante.

Es frecuente encontrar en las redes sociales llamados apocalípticos sobre lo que significa la IA para el porvenir de los hombres actuales. Argumentan que esta nueva inteligencia irá copando el territorio de lo que conocemos comúnmente como nuestra manera de razonar, por lo tanto, de habitar el planeta.

Como el público en general no ha sido ilustrado por los que saben sobre las características y alcance de la gran novedad, es comprensible que haya ido creciendo la desconfianza sobre ella. En las pantallas aparecen cada vez más opinadores que siembran opiniones escépticas o abiertamente contrarias a la IA.

Se está creando sobre ella un aura semejante a la que rodeó a ese enorme enemigo de la vida llamado el Armagedón. Muy pocos podían definir su naturaleza y propiedades, pero su solo nombre hacía circular por el espinazo de la gente una sensación de hielo y de muerte general.

Se dice sobre la IA que tiene una capacidad aterradora de carcomer los cimientos que le dan fundamento a la lógica sobre la que se levanta la vieja construcción de la vida, la inteligencia, la sensatez y la amabilidad que nos ha cohesionado a los hombres desde que el mundo es mundo.

Entre los detractores de la IA aparecen no solamente científicos reputados, sino cientos de opinadores que la pintan como la última gota de agua en el desierto. Tal vez estos últimos, en su ignorancia, son los que más siembran entre el público el escepticismo sobre la IA.

Estos últimos ignoran la realidad científica de esta Inteligencia, pero son hábiles comunicadores que saben sembrar alarmas y suspicacias. Lo grave es que dominan el lenguaje de los medios masivos, hecho no propiamente de certezas y comprobaciones, sino de trucos e insinuaciones.

Este es, pues, el momento para romper las falacias y promover la educación de las audiencias. Estas suelen ser manipuladas por falsos expertos y por divulgadores baratos de explicaciones que no explican nada, sino que siembran confusión y mayor ignorancia. Es importante terminar con la ignorancia generalizada sobre la IA.

Hasta el momento se le ha dado tratamiento de chisme o de novedad que nadie entiende, pero sobre la cual muchos pontifican. En el mejor de los casos este enfoque fomenta la banalidad en torno de una aparición científica, lo cual es un desperdicio. En el peor, está deformando la realidad y funciones de una novedad que tiende a establecerse en el complicado mundo de la ciencia.

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La Inteligencia Artificial es, ante todo, un reto a la inteligencia. Darle la espalda olímpicamente es un desperdicio, cuando no una frivolidad más de este mundo frívolo.

arturoguerreror@gmail.com

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