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¡Plata sigue siendo plata!

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Arturo Guerrero
08 de septiembre de 2023 - 02:00 a. m.
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La anécdota la cuenta el Nobel de literatura francés 2008 J. M. G. Le Clézio, en su novela “Viaje a Rodrigues”. En una trama abigarrada, sobre buscadores de tesoros en el rosario de islas del océano Índico, tiene lugar la ejecución de un condenado a muerte.

Es 1730, en la isla de la Reunión. “No es posible -dice el relato- dejar de pensar en el gesto del pirata Olivier Le Vasseur, apodado El Buaro, que, según la leyenda, en el instante de subir al cadalso, como burla y última venganza, arrojó a la muchedumbre que había acudido a contemplar su muerte… una carta criptografiada y un plano del lugar donde había ocultado su inmenso botín, diciendo que todo pertenecía a quien supiera encontrarlo”.

El contenido de la carta era mítico y mágico. El mapa señalaba ríos y riachuelos desviados por el tiempo, un árbol de tamarindo quizá devorado por la memoria. La novela se encarga de precisar el mensaje: “lenguaje maldito, donde cada signo, cada símbolo alberga el secreto de un sufrimiento, de una herida y significa, también, la violencia, la rapiña y la muerte”.

Le Clézio, para escribir esta novela, había viajado a las islas siguiendo la huella de su abuelo quien se desveló descifrando cartas y planos de antiguos corsarios. Para este, “cada elemento nuevo en su búsqueda se convertía en un instante del mito… todo hablaba, tenía un sentido, una ausencia… el sentido oculto que mi abuelo supo descubrir, que, entonces, convertía cada parcela de este lugar en algo ardiente y verdadero”.

Así pues, este antepasado rastreó y excavó durante largo tiempo. El novelista concluye: “el que busca oro debe, primero olvidarse de sí mismo, convertirse en otro. El oro ciega y aliena, el oro dilapida sus fulgores en la nada… algo turba la inteligencia, enloquece los sentidos... Es el oro, o la soledad, o tal vez esta tierra contra la que se rompió el deseo de los hombres porque era más estéril que ellos mismos”.

El sueño del abuelo terminó en nada, los dos escondrijos que descubrió estaban vacíos, sus cálculos geométricos que le tomaron treinta años fracasaron. “El botín de los antiguos navegantes no puede existir -gime el novelista. Es más bien un deseo, un fuego, un polvo de oro, el insostenible fulgor de la luz contenida en un escondrijo que jamás se abre. El deseo de los hombres es el que enciende los resplandores de los tesoros”.

Viaje a Rodrigues” Éditions Gallimard 1986, Editorial Norma La otra orilla, 2008, parece una crónica de la historia de Colombia y en particular del fulgor de la mafia y sus capos que azuzaron entre nosotros el fuego del dinero fácil. Estos capos o piratas simplemente detectaron el deseo de riquezas extendido en muchas capas de la población.

La consecuencia principal no fue el enriquecimiento rápido de algunos sectores, sino el envenenamiento de la cabeza y las tripas de las mayorías. Es decir, la entronización de la riqueza como el bien supremo ante el cual se vuelven polvo la honradez, la generosidad y la justicia, porque ¡plata sigue siendo plata!

arturoguerreror@gmail.com

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Ernesto(26335)10 de septiembre de 2023 - 12:32 a. m.
Gracias. Una buena recomendación de lectura.
Maribel(27840)09 de septiembre de 2023 - 11:35 p. m.
Se dice que nuestra tatarabuelas y bisabuelas paisas tenían un dicho: estudio y trabaje para que haga plata...y nuestras madres: haga plata. Se dice.
ELIZABETH(23598)08 de septiembre de 2023 - 11:49 p. m.
Si tiene razón, pero la avaricia no tenía la dimensión, que el hombre europeo le impregno, por lo menos es lo que dicen los historiadores de los incas que eran una sociedad más igualitaria que el socialismo en Francia. No hay que confundir avaricia con riqueza.
Norma(12580)08 de septiembre de 2023 - 11:28 p. m.
Tiene toda la razón, el paralelo con nuestro país parece una fotografía y terminaron todos buscando hacerse ricos en el menor tiempo, al menor costo y sacrificando todos los valores verdaderamente significativos y que enriquecen la vida de las comunidades y de las naciones. Gracias Maestro.
Mar(60274)08 de septiembre de 2023 - 09:54 p. m.
Ojalá en Medellín no gane "Fico" porque para él, "plata es plata" como lo dijo en televisión cuando estaba de candidato presidencial.
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