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El legado español

Augusto Trujillo Muñoz

06 de agosto de 2008 - 10:11 p. m.

Salomón Kalmanovitz, ex codirector del Banco de la República, respondió a este diario una entrevista (ago 5, p. 40) en la cual hace una afirmación muy curiosa que, al parecer resultó inadvertida para su interlocutora, la periodista Ángela Botero. A la pregunta: “¿Por qué falta ley y orden en el país?” Kalmanovitz respondió sin rubor alguno: “El legado hispánico…”.

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Se permitió agregar la pobreza del Estado y la historia políticamente tormentosa del siglo XIX. Luego, a una pregunta sobre el límite de drogas, poder y región en Colombia repuso: “…imperio de la ley”. Claro, las entrevistas que El Espectador publica en su última página buscan más un contacto rápido, desenfadado y, si se quiere, frívolo con el entrevistado, que su lado profundo, erudito y conceptuoso. Pero aún así hay que tener cuidado.

En efecto, Salomón se despacha de una manera muy fácil –incluso irresponsable- con la primera respuesta: Si al legado hispánico obedece la falta de ley y orden en el país, ¿por qué hay “falta de ley y orden” en otras sociedades cuyo legado histórico no es hispánico?. Buena parte del África y del mundo árabe, los persas, los kurdos, los serbios, los mismos irlandeses con su guerra civil casi centenaria, han sido sociedades afectadas por “falta de de ley y orden”.

Habló además de la historia políticamente tormentosa de Colombia en el siglo XIX. Olvida Salomón que esa historia fue, en gran parte, determinada por los sucesos de una Europa no hispana y de los Estados Unidos de Norteamérica cuyos sonidos, mensajes e influencias iban precisamente a contrapelo del legado hispánico.

Olvida también que, en el ámbito no español, el siglo XIX conoció la alianza bélica de Austria, Prusia, Rusia e Inglaterra contra Napoleón, la disolución del sacro imperio romano germánico, la persecución en Italia contra los partidarios de Manzzini, una generalizada crisis alimenticia y financiera, varias rebeliones de húngaros, checos y eslavos, un golpe de Estado en Francia sobre la mitad del siglo, la guerra de secesión norteamericana, el asesinato del presidente Lincoln de los Estados Unidos, la guerra franco-prusiana, el conflicto gringo-alemán por el archipiélago de Samoa, el asesinato del presidente Carnot de Francia, el atentado al rey Humberto de Italia, es decir, un suceso político francamente tormentoso.

Pero además, mientras los ingleses destruyeron cuanto encontraron a su paso al llegar a América, España dejó tras de sí naciones nuevas. Tengo claro hasta dónde la colonia española entronizó un sistema de castas que violó derechos y consintió abusos. Pese a ello dejó una semilla de respeto a algunos factores de diferencia, a la autonomía de las comunidades, a la coexistencia de las diversidades. Los conquistadores ibéricos trajeron consigo la institución del municipio, herencia de antiguos fueros hispanos, cuya integración con el clan indígena produjo una nueva institución local de amplia sintonía con la generalidad de la población.

Alguien anotó, con razón, que España sembró cabildos y cosechó naciones. El 20 de julio no se hizo con ejércitos sino con cabildos. Cuando se trajeron –sin beneficio de inventario y para un país que necesitaba buscarse a sí mismo- unas instituciones federales pensadas para otros contextos, se desvirtuó el sentido político y sociológico del municipio. Fue necesario más de un siglo para comenzar a ser recuperado. En ese orden de ideas, resultaría más perjudicial que conveniente la influencia de culturas no hispanas, frente a nuestro suceso histórico.

Ahora bien: si el legado hispánico es la razón por la cual “no hay ley y orden” en Colombia, entonces no tiene sentido reclamar el “imperio de la ley” en su entorno. Me temo que a Salomón se le fue la luz en su respuesta, lo cual puede ocurrirle a cualquiera, en un momento dado. Lo grave es que, por cuenta de afirmaciones ligeras, se terminan reforzando conceptos que van en contravía de nuestra propia identidad. No sin motivos  el escritor William Ospina ha dicho que nuestro país viene creciendo con el centro de gravedad situado afuera.

Ex senador, profesor universitario.

atm@cidan.net

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