Es preocupante el pronóstico que hace el analista León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, quien considera que de los 195 candidatos cuestionados, el 70 % llegará al Congreso. Por esta razón, los ciudadanos debemos darnos cuenta del poder que tiene el voto individual, investigar y escoger a las mejores personas para que representen los intereses colectivos.
En las elecciones de este domingo, que además caen de manera providencial el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, los colombianos también podrán votar por las tres consultas de los candidatos presidenciales, lo que dará mayor definición a la carrera presidencial.
Por mi parte, mi voto será por Claudia López, una candidata que ha venido de menos a más y que, en las encuestas serias, aparece de tercera. Claudia está haciendo una campaña similar a la que hizo en la alcaldía: tablero y cifras en mano, analiza los problemas de Colombia y explica de manera clara y contundente lo que se puede y no se puede hacer para solucionarlo. En su discurso se puede ver tanto la experiencia de gobierno que tuvo en la alcaldía, como los conocimientos que ha obtenido en la academia a nivel de posdoctorado.
Mientras Iván Cepeda hace campaña en silencio, sin pronunciarse en temas importantes como la dictadura en Venezuela, el fracaso de la “paz total” o los múltiples escándalos de corrupción del gobierno Petro; y Abelardo de la Espriella copia todo lo que hace Donald Trump para montar el MAGA Criollo sin que se le escuche una sola propuesta real, Claudia explica de manera clara y sin pretensiones sus propuestas de gobierno a los ciudadanos.
Sus prioridades son claras: recuperar el sistema de salud y la seguridad, instalar en todo el país un sistema del cuidado, el cual ya demostró su efectividad y beneficio social en Bogotá, y ampliar la oferta educativa de la misma manera en que lo hizo en la capital con el programa de becas Jóvenes a la U. Este mensaje ha tenido eco en el electorado, y por esto sube en las encuestas, a diferencia de Sergio Fajardo y Maurice Armitage, quienes rechazaron su oferta de participar en la Consulta de las Soluciones.
En materia de Senado, mi voto será por Olga Lucía Velásquez, número 7 de la Alianza Verde, quien desde la Cámara sacó adelante la ley de salud mental. En un país afectado por una alta tasa de suicidios, por violencia intrafamiliar y por feminicidios, necesitamos que las instituciones del Estado, tanto a nivel nacional como regional, ofrezcan servicios a los ciudadanos para gestionar las emociones y mejorar nuestra salud mental.
Por eso necesitamos que, desde el Senado, se implementen los servicios de salud mental que quedaron en la Ley 2460 de 2025, que promovió Olga Lucía desde la Cámara de Representantes.
Para escoger representante ha sido más difícil, ya que a la mayoría de candidatos se les olvida que una de sus principales responsabilidades es defender los intereses de Bogotá en la Cámara, tanto en materia de presupuesto y obras, como en el control político al gobierno distrital para mejorar la gestión y prevenir la corrupción. En este cargo se debe empezar por la ciudad que representan y no aprovecharla como tarima para tener visibilidad nacional.
Estas son mis opciones para ejercer mi derecho al voto como ciudadana, y mi invitación a los lectores es que busquen, entre las tres consultas y los más de 3.000 candidatos que aspiran a una curul, a las personas que representan sus intereses, y que garanticen que van a jugar de manera limpia dentro de las reglas de la democracia.
Si se siguen eligiendo a los mismos corruptos de siempre, no esperemos que haya cambios reales en el país.
Nota del editor: Blanca Inés Durán fue directora del Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte de Bogotá durante la administración de Claudia López.