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La “doctrina Donroe”

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Blanca Inés Durán
08 de enero de 2026 - 05:05 a. m.
“En los dos gobiernos de Donald Trump lo importante son los negocios, no la libertad ni los valores democráticos”: Blanca Inés Durán.
“En los dos gobiernos de Donald Trump lo importante son los negocios, no la libertad ni los valores democráticos”: Blanca Inés Durán.
Foto: EFE - AARON SCHWARTZ / POOL
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La operación militar de Estados Unidos en Venezuela es una muestra más de que el multilateralismo y la democracia como tipo de gobierno están en declive.

La “doctrina Donroe”, así bautizó (de manera poco creativa) el presidente Donald Trump su visión de mundo en la rueda de prensa después de la operación militar que capturó a Maduro. Este nombre emula la doctrina Monroe que dio orden en el hemisferio durante el siglo XX, y bajo la cual Estados Unidos intervino varias veces en todo el continente para proteger sus intereses.

Con esta operación se inaugura el segundo cuarto del siglo XXI, una muestra de que estamos entrando a una era donde manda el más fuerte, donde las normas y los acuerdos tienen poco peso contra los intereses de los más poderosos, y donde los valores democráticos están en franco declive.

Lo primero que hay que destacar es que esta intervención militar es un clavo más en el ataúd del sistema internacional que se armó después de la Segunda Guerra Mundial, y que se está desmantelando, lenta, pero consistentemente.

Al igual que la invasión a Irak y Afganistán, así como la anexión de Crimea y la invasión de Ucrania por parte de Rusia, es una política “realista” que se salta las normas, los acuerdos y las organizaciones internacionales que se habían creado para evitar las agresiones entre países, especialmente de los más poderosos y con vocación imperialista, ante los más débiles.

Al momento de cerrar esta columna, no había señales de que la caída de Maduro fuera a abrir espacio a la reconstrucción de las instituciones democráticas en Venezuela. Al contrario, toda la cúpula tanto militar como civil del chavismo (incluyendo a Diosdado Cabello y Vladimir Padrino) acompañó a la ahora presidenta Delcy Rodríguez en su posesión.

Donald Trump no pudo ser más claro en sus alocuciones después de la operación militar: “Vamos por el petróleo y nosotros vamos a manejar el país”. Espero equivocarme, pero todo parece indicar que Venezuela se mantendrá en un régimen dictatorial, ya sin la pantomima de las elecciones, pero ahora con el apoyo de Estados Unidos, cuyo único interés es extraer el petróleo del país con más reservas del mundo.

Por supuesto, la mayoría estamos esperando que la caída de Maduro sea la oportunidad para que Venezuela pueda reconstruir sus instituciones democráticas, llamar a elecciones y permitir la participación de una oposición que ha sido oprimida durante los 25 años de chavismo.

Sin embargo, no debemos olvidar que en los dos gobiernos de Donald Trump lo importante son los negocios, no la libertad ni los valores democráticos construidos en occidente. Trump se siente cómodo haciendo negocios con Arabia Saudita, y reuniéndose con Vladimir Putin, Xi Jinping y Kim Jong-Un.

Trump quería intervenir en Venezuela desde su primer gobierno; si no lo hizo en su momento fue porque estaba rodeado de personas como el general retirado John F. Kelly, su jefe de gabinete, considerado el adulto en la habitación encargado de contenerlo y manejar sus caprichos.

Pero en este segundo gobierno estamos frente a un Trump desatado, y ya anunció que tiene varios países en la mira. Quiere Groenlandia, amenazó a los presidentes Petro de Colombia y Claudia Sheinbaum de México, quiere derrocar la dictadura cubana e insiste en que Canadá se debe convertir en el estado 51 de EE. UU.

Hasta el momento sus seguidores decían que eran solo palabras, y que no llegaría hasta ese punto. Pero esta intervención demuestra que Trump es una persona que hace lo que dice, y deja el mal precedente de que, si tienes el poder militar suficiente, puedes hacer lo que quieras sin ninguna consecuencia.

La ley de la selva llegó para quedarse en el escenario internacional y pronto llegará a los escenarios nacionales y locales; el mal ejemplo cunde, así que ya nadie dirá que la ley es para todos sino, como diría Don Trino Epaminondas Tuta en una serie de hace años, “el que tiene plata marranea”.

Blanca Inés Durán

Por Blanca Inés Durán

Bogotanóloga, ingeniera industrial y gestora pública.
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Lucila Castro de Sanchez(60806)Hace 8 horas
Ninguna mâxima tan certera como la de don Epaminondas.Aquî pasa lo mismo:los traquetos,esmeralderos,los duenos de la tierra y centros comerciales,compran la justicia.
angela gómez Suárez(622)Hace 9 horas
Terrícolas:bienvenidos al emergente sátrapa que se autoproclama como Emperador de América Trump I y Rey del Planeta Tierra y emulo de Superman ,que utiliza la Kriptonita para acabar con los malos( peones del narcotráfico)
  • jairo sanchez(20827)Hace 4 horas
    La kriptonita es la debilidad de Superman, no su arma.
Cordillerano(64187)Hace 9 horas
... "los valores democráticos construidos en occidente" ... son una simple y ya vieja referencia sin contraste en el presente y futuro próximos.
Kajuyali Tsamani(72282)Hace 13 horas
….y marranea peor que los más marranos trumpmurderer!
jomavasu(adh7f)Hace 15 horas
Cuando un loco esta bien armado, peligro para todos.
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