Publicidad

La izquierda pierde terreno tras el gobierno Petro

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Blanca Inés Durán
25 de junio de 2026 - 05:05 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Petro se convirtió en la piedra en el zapato para proyectos como el metro, la ampliación de la autopista norte, y eso se vio reflejado en las elecciones.

Bogotá sigue siendo la ciudad del progresismo, la diversidad y la democracia. Más del 70 % de la ciudadanía habilitada para votar en las elecciones a la Presidencia votaron en la segunda vuelta, un resultado histórico que demuestra una vez más, que Bogotá cree en la democracia, en las instituciones, en su capacidad para transformar el futuro con un voto.

Me siento orgullosa de mi ciudad y de su comportamiento. A pesar de algunas manifestaciones en unos puntos de la ciudad, las elecciones fueron tranquilas, incluso alegres, en varios barrios los resultados se celebraron como si fueran la final de la copa mundo.

Pero Bogotá también es una ciudad crítica, que no traga entero, que cuestiona a sus dirigentes y les hace veeduría. Por eso, a pesar de haber apoyado a Petro hace cuatro años, esta vez su apoyo a Cepeda no fue tan contundente, quizás porque Petro no les cumplió y se convirtió en una piedra en el zapato para muchos proyectos que benefician a la ciudad: el metro, la ampliación de la autopista norte, hasta la inversión en seguridad.

Bogotá le cobró a Petro que le pida votos, pero no le dé inversión. Es claro que la prioridad de la presidencia fueron los sectores más apartados y con más necesidades del país; esa era su promesa de gobierno, pero también es claro que en Bogotá estaba su apoyo más grande y lo único que hizo fue paralizar los proyectos de inversión de la ciudad.

La clase media fue la que más abandonó a Petro, lo que es normal porque este país polarizado nos dejó a los de la mitad en un sándwich insoportable. El discurso político dividió a la población o en ricos desalmados o en pobres marginados, y la verdad es que la clase media no somos ninguna de las dos cosas. Hemos trabajado y estudiado para superar condiciones de pobreza, pero no alcanzamos los niveles de riqueza de los grandes empresarios del país. Nos levantamos temprano, vamos a trabajar o a estudiar y pagamos lo que nos cobren, incluso esa reforma tributaria de Petro que terminó subiéndonos los impuestos como si fuéramos de clase alta, una total injusticia.

La clase media fue la gran perjudicada en estas elecciones: no éramos los “nadies” de Petro, pero tampoco los grandes propietarios de Abelardo, así que nos tocó tomar posición a ver cuál lado nos servía más y desafortunadamente el discurso populista y vacío de De la Espriella ganó.

Quizás los golpes más fuertes fueron en Suba y Engativá, dónde Petro perdió el apoyo tradicional que tenía. El discurso de Cepeda no caló en unas localidades que necesitan apoyo para sus microempresas, seguridad para vivir sus localidades y menos impuestos y trabas.

Es cierto que la seguridad no depende directamente de la presidencia, pero la pelea con Galán (con ayuda de los medios) mostró a Petro como el responsable de la falta de fuerza pública y de respaldo para los graves casos de inseguridad, secuestro y extorsión que están creciendo en la capital.

Seguramente este será un incentivo para que la izquierda vuelva a poner sus ojos en Bogotá y entienda que esta ciudad les ha dado mucho. Les ha dado tres alcaldías y mucho apoyo para la presidencia, pero si siguen ignorando a la clase media y dividiendo el país en dos, como si no hubiera nada más, la ciudad se las va a cobrar en las elecciones locales tal y como lo hizo en las nacionales.

Blanca Inés Durán

Por Blanca Inés Durán

Bogotanóloga, ingeniera industrial y gestora pública.
Conoce más

 

Rodrigo Leon Garcia Bejarano(24435)26 de junio de 2026 - 11:09 p. m.
Estoy de acuerdo con su artículo y si creo que el gobierno de Petro dejó de lado la clase media, si es que de verdad existe clase media, pues quien tiene que trabajar para vivir es clase trabajadora. Lo que no comparto es que diga que la izquierda retrocede, creo al contrario que se consolidó como la fuerza política más importante del país así no se haya ganado la presidencia, Petro y el progresismo le tocó enfrentar una feroz oposición en todas las ramas del poder, (legislativo y judicial).
Pathos(78770)26 de junio de 2026 - 06:01 a. m.
Con este nuevo gobierno se avizora justicia,rescate de la ley,seguridad, confianza y optimismo y direccion con plena intención de devolver la tranquilidad y recuperar la institucional dad para ponerla al servicio del ciudadano
Pathos(78770)26 de junio de 2026 - 05:51 a. m.
Lo q menos tiene el discurso del presidente entrante es que sea vacío o populista, por el contrario ha sido muy contundente en q actuará para devolver la seguridad y recuperar la justicia como grandes temas q la ciudadania espera se apliquen con urgencia Como medidas de primera necesidad,sobre todo en Bogota ,asediada permanentemente por la delincuencia organizada
LRAJ(xz8ca)26 de junio de 2026 - 02:49 a. m.
El discurso de Abelardo no ganó por populista y vacío, sino por ratificar lo que la mayoría de colombianos que no estamos sesgados entendemos con claridad: uno NO vota por el candidato de la guerrilla
Mariela Vega de Herrera(zncxh)26 de junio de 2026 - 02:35 a. m.
Serán necesarias unas gafas ? Esta señora las necesita para que vea más de trece millones de votos por CEPEDA. Salvo que su ceguera coloque a Cepeda ganador de treces millones de votos de la derecha.Gracias a ella y a la gran prensa con sus editoriales plagados de mensajes subliminales lograron bastante desinformación. Enfrentarse al imperio del Norte y sacar más de trece millones no es un resultado que se equipare a la merma de la izquierda. Por favor un mínimo de objetividad.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.